
El entrenador rojiblanco transmitió ayer entusiasmo y prudencia a partes iguales, porque también supo reconocer que «no hemos sido mejores» que el Granada 74, que «ha jugado muy bien». Pero, eso sí, tras el gol visitante «nos hemos superado de una forma maravillosa», tanto por el empuje del propio equipo como por «el público, que ha estado impresionante. Sin ellos no hubiéramos podido llegar, nos da ese plus que nos falta cuando nos pasan cosas como las de este partido. La afición nos da un apoyo bestial y nos lleva en volandas».
Es muy consciente Preciado de que la victoria de ayer tiene más valor que el matemático: «Ha sido un partido de más de tres puntos. Ahora queda uno menos, son seis encuentros hasta el final, y esta victoria nos da una fuerza tremenda para los tres que quedan en El Molinón», de los que vaticina que serán tres triunfos, dado que «difícilmente vamos a dejar de ganarlos, con esta comunión buenísima que tenemos con la afición. Todos vemos cerca la meta».
En la onda de la victoria, Preciado rehuyó hacer cualquier tipo de crítica a sus jugadores. Así, cuando se le preguntó por la actitud de Míchel sólo indicó, sin personalizar en nadie, que a sus jugadores «les había dicho que no teníamos que cometer errores como quedarnos con diez, porque nosotros ganamos en Cádiz precisamente aprovechando que ellos sufrieron una expulsión».
Sí destacó el técnico rojiblanco algunos esfuerzos particulares, como el caso de «la paliza que se ha pegado Matabuena, sólo en el medio del campo»
«Deseo que asciendan»
Por su parte, el técnico del Granada 74, Marcos Alonso, consideró que su equipo aguantó «muy bien hasta el minuto 25 de la segunda parte pese a «nuestras seis bajas de jugadores clave», pero lo hemos pasado muy mal en los últimos minutos, en los que nos hemos echado atrás y nos han superado». De forma un tanto contradictoria, Alonso asertó que «en todo lo demás, sólo ha habido un equipo»
El técnico granadino, que en días anteriores había dicho que al Sporting le cuesta más ganar en casa, quiso «felicitarles y desearles que asciendan» y elogió «sus individualidades y el daño que hace al contraataque».





