EL PROYECTO
Desde que el convenio firmado por el Ayuntamiento, el Principado y Sogepsa, en 2003, diese origen a esta promoción, la negociación con los propietarios ha conseguido que la adquisición de suelo por mutuo acuerdo ronde ya el 70%. El nuevo polígono industrial afectará a un total de 279 propiedades, entre las que hay una vivienda, varios comercios, suelo industrial, praderas, suelo de pasto y de labradío, entre otras cosas.
La compra y expropiación de los terrenos se incluye en los 66,2 millones de euros que se prevé invertir en el paraje de Lloreda, en la parroquia de Tremañes, y que se repartirán en una superficie total de 984.519 metros cuadrados. Las obras se llevarán a cabo con especial cuidado para no perjudicar a los núcleos de población. Así, se han diseñado y previsto una serie de barreras verdes de protección, que separarán las naves industriales de las viviendas, para evitar no sólo el impacto visual sino también otras posibles molestias, como los ruidos.
Comunicaciones
Además, el proyecto incluye todo un entramado viario que simplificará las comunicaciones dentro y fuera del polígono. El objetivo es que Lloreda pueda comunicarse fácilmente con la futura Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA). El nuevo polígono se ubicará muy cerca de la autovía A-8 y de la carretera que une Gijón y Avilés. Además, puede presumir de su cercanía con el puerto comercial de El Musel y de las vías ferroviarias.
Lindará con el suelo industrial La Peñona, el polígono industrial de Bankunión y la avenida de Los Campones, por el Norte. Al Este tendrá la carretera AS-19 y núcleo rural y al Sur, la AS-326, la vía del ferrocarril de Langreo y la A-8. El complejo industrial de Aceralia está al Oeste.





