
Bajo la atenta mirada de varios miembros de la Guardia Civil que vigilaban la zona y de algunos vecinos curiosos, los manifestantes corearon lemas como «la tortura no es arte ni es cultura», «corridas de toros, abolición» o «de Asturias a Sevilla sin una banderilla». La protesta estuvo presidida en todo momento por la tranquilidad y ausencia de incidentes.
La Asociación Nacional Animales con Derechos y Libertad, Anadel, responsable de la organización de esta protesta anti taurina, es una organización que se caracteriza por su lucha en defensa de los derechos animales. Concretamente, uno de sus frentes principales es el que se centra en los espectáculos taurinos, toros, rejoneo, becerradas, toros de fuego
En su opinión, lo que se vende como una «corrida de toros» no es un combate en igualdad puesto que «generalmente hay poca competencia entre la espada de un matador ingenioso y un toro confuso, lisiado, psicológicamente atormentado y físicamente debilitado».
50 años sin toros
El presidente de la asociación, Antonio Suárez, explicó que estamos ante un espectáculo «totalmente denigrante, que no tiene cabida en una sociedad del siglo XXI». También lamentó que en un municipio como Piloña, «que llevaba más de 50 años sin corridas de toros, se le den todas las facilidades a un empresario para organizar este espectáculo y se lucre aprovechándose del dinero de los ciudadanos». Denunció cierta «represión» ya que no se les había permitido manifestarse junto a la plaza de toros portátil, instalada en la zona de Peleón.
En su página web, la asociación denuncia diferentes maniobras de debilitamiento que se utilizan contra estos animales, antes de que salgan a la arena. Según explican, «muchos ex-toreros reconocidos han informado de que a los toros se los debilita intencionalmente golpeándolos en los riñones y colgándoles pesas alrededor del cuello durante varias semanas antes de la lucha».
Según explican desde la asociación, «la mayoría de las veces los animales entran al ruedo ciegos porque se los deja en la oscuridad durante 48 horas antes del enfrentamiento; luego la gente golpea con bolsas de arena la cabeza del animal durante mucho tiempo y violentamente para privar al toro de sus sentidos».





