
-¿Es posible perfilar un frente común ante la negociación de la financiación autonómica?
-No soy partidario de hablar de frentes. Lo que han hecho Asturias y Galicia es manifestar su voluntad de defender un conjunto de puntos esenciales en los que coinciden de cara a la reforma del modelo de financiación. Así lo hemos refrendado en la última cumbre: creemos que se debe negociar en un marco multilateral, el Consejo de Política Fiscal y Financiera; creemos que debe aprobarse un modelo que garantice una suficiencia financiera dinámica; creemos que debe tenerse en cuenta a la hora de establecer las necesidades financieras de partida elementos de coste diferencial como el envejecimiento, la dispersión poblacional o la orografía; creemos, en suma, que deben garantizarse servicios iguales a los ciudadanos con independencia de donde residan. Eso es el equilibrio territorial.
-¿Sería conveniente incorporar a esta estrategia a otras regiones en la misma situación?
-Creo que es necesario hacer valer esta posición y sumar el mayor número de apoyos para garantizar un sistema equilibrado y cohesionador porque eso beneficiará a todos los españoles.
-¿Cómo deben abordar las comunidades de la cornisa cantábrica este diálogo?
-Nuestras comunidades ya están manteniendo contactos. Creo que es necesario fijar posiciones en el sentido de que se reconozca que el coste de proveer los servicios es diferente en cada territorio y que el nuevo modelo que surja garantice suficiencia financiera, no sólo en el momento en que se aprueba sino a lo largo del tiempo, así como la prestación de servicios públicos y el disfrute de infraestructuras de igual calidad para todos.
-Cataluña ha movido ficha al solicitar la publicación de las balanzas fiscales, algo que ha aceptado el Gobierno. ¿Cómo lo valora?
-Lo he dicho en reiteradas ocasiones. Valoro la publicación de las balanzas fiscales como ejercicio académico y de transparencia, pero rechazo que este mecanismo pueda influir de alguna manera en la negociación del nuevo modelo de financiación. Las balanzas fiscales ofrecen una visión distorsionada y parcial de la realidad. Las balanzas no tienen en consideración aspectos capitales como los flujos de mano de obra entre autonomías, ni pueden computar o evaluar todo lo que tiene que ver con la domiciliación fiscal y la creación de bases fiscales. Sabemos que tenemos muchas empresas domiciliadas en Madrid o en Barcelona y que sin embargo ejercen su actividad y crean valor en otros territorios. Por eso, no deben influir en el debate sobre el nuevo modelo porque, además, y sobre todo, quienes pagan impuestos son los ciudadanos, en función de su renta, no los territorios.
-¿Qué le parece que algunas comunidades pidan solidaridad en la gestión del agua y sean más reticentes al hablar de financiación?
-No conviene mezclar debates que nada tienen que ver. Hablamos de asuntos capitales, por lo que debemos tratar de evitar caer en la demagogia. Lo importante es que, desde un debate sereno, seamos capaces de encontrar soluciones en beneficio del interés general de todos los ciudadanos.
Suficiencia dinámica
-¿Los ciudadanos gallegos o asturianos tienen motivos para recelar del peso que puedan ejercer los grupos nacionalistas en el debate?
-En absoluto. No estamos hablando de un debate entre nacionalistas y no nacionalistas, estamos hablando de un debate en el que las necesidades de financiación de cada comunidad son diferentes y, por tanto, cada una plantea soluciones distintas y, en ocasiones, encontradas. Por tanto, se trata de buscar un equilibrio para dotarnos de un modelo de financiación que garantice la solidaridad y la suficiencia dinámica que todos reclamamos.
-¿Puede influir de alguna manera en la negociación que Zapatero no tenga mayoría absoluta?
-El presidente ha demostrado en su investidura su autonomía, una autonomía otorgada por los ciudadanos mayoritariamente en las urnas el pasado 9 de marzo. El presidente siempre ha demostrado capacidad para el diálogo y el consenso para sacar adelante los grandes proyectos, y seguirá haciéndolo en la legislatura que se inicia.
-Galicia cuenta con la representación del BNG en las Cortes. ¿Supone eso una ayuda?
-Lo que da tranquilidad a Galicia es contar con un gobierno presidido por José Luís Rodríguez Zapatero, porque supone la continuidad de un proyecto que cree en la cohesión y en la vertebración de España, que cree en el reequilibrio territorial, que apuesta decisivamente por el Noroeste peninsular. Lo que da tranquilidad a Galicia es que haya una identidad de proyecto entre lo que proponen el Gobierno de España y el Gobierno de Galicia: más solidaridad, más bienestar, más igualdad, más progreso para todos los ciudadanos.
-Sus socios de gobierno del BNG, en concreto Anxo Quintana, comentó recientemente que Galicia no puede negociar junto a comunidades que no tienen que ver con ella, como Asturias. Decía que Galicia no puede ir de la mano con regiones «pobres». ¿Comparte ese argumento?
-No se trata de ir de la mano de nadie, sino de negociar un nuevo modelo de financiación en un marco multilateral. Galicia tiene problemas de financiación semejantes a los de otras comunidades y otros específicos. De lo que se trata en esta negociación es de buscar un punto de encuentro para lograr un modelo apoyado por todos, que garantice suficiencia y flexibilidad de cara al futuro.
-Financiación autonómica e inversión estatal son conceptos diferentes, pero ¿qué opina de la inclusión de cláusulas de inversión en los estatutos?
-Me parece legítimo que una comunidad fije en su estatuto de autonomía cláusulas de ese tipo cuando, como en el caso de Galicia, existen criterios objetivos para determinar un déficit de inversión por parte del Estado en su territorio. Dicho esto, la inclusión de este tipo de cláusulas deben hacerse desde el respeto máximo de un principio irrenunciable: la salvaguarda de la solidaridad y la cohesión territorial de España.
-¿Entiende que algunas comunidades no compartan ese criterio?
-Como le he dicho, toda cláusula fijada en cualquier norma debe cumplir el requisito básico de no menoscabar la solidaridad entre territorios. Dicho esto, también debe tener en cuenta que los estatutos de autonomía no sólo son aprobados por cada comunidad, sino por las Cortes, con lo cual existen los mecanismos suficientes para garantizar esa solidaridad.
-De la reciente cumbre astur-galaica salió también un acuerdo para buscar solución a la crisis láctea. ¿Es posible también un frente común de las comunidades del Norte, como pide Miguel Ángel Revilla?
-No me gusta hablar de frentes. Prefiero hablar de buscar soluciones conjuntas a problemas comunes. Creo que es positivo establecer un diálogo pues de la colaboración y la cooperación institucional sólo pueden salir decisiones positivas.
Infraestructuras
-¿Considera más apropiado hablar de un pacto que incluya a todas las partes implicadas?
-Obviamente, lo idóneo sería poder alcanzar acuerdos que impliquen a todas las partes, tanto a los productores como a las empresas y las administraciones
-En infraestructuras, ¿aspira a que el Gobierno impulse en esta legislatura el AVE del Cantábrico?
-Siempre he dicho, y lo mantengo, que, sin renunciar a ningún proyecto, nuestra prioridad es la conexión con la Meseta en el año 2012 y con Portugal en el 2013. A ello hemos dedicado nuestros esfuerzos y con el actual nivel de ejecución y el compromiso inversor, podremos cumplir estos objetivos, sin duda muy ambiciosos.
-¿Es consciente del recelo que genera en el PSOE asturiano esta infraestructura?
-Estoy convencido de que el PSOE de Asturias busca el mejor proyecto posible para una infraestructura importante de cara a mejorar la vertebración y la movilidad en el norte de España.
-Hay quien tiene dudas de su viabilidad y del impacto medioambiental que puede provocar.
-Como le he dicho, el Gobierno de Asturias y el de Galicia tenemos claras nuestras prioridades, que pasan por la conexión con la Meseta en los plazos comprometidos. A partir de ahí, no renunciamos a un tren de alta velocidad que comunique el norte del país, para lo cual será necesario adoptar todas las medidas y todas las cautelas medioambientales de forma que no sea lesivo desde ningún punto de vista.
-Primero se habló de 2009 y ahora, de 2010. ¿Le preocupan los retrasos que acumula la autovía del Cantábrico?
-Como presidente, me gustaría poder acelerar todavía más los plazos de ejecución de esta obra capital para nuestros intereses. Pero lo cierto es que las obras, desde la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al Gobierno de España, avanzan todo lo rápido que es posible. Hay que tener en cuenta que la situación que heredamos hace imposible ejecutarlas en un plazo menor pues, por ejemplo, en Galicia no había un solo kilómetro construido y hoy está en servicio un tercio de su trazado.
-¿Cómo valora la continuidad de Magdalena Álvarez al frente del Ministerio de Fomento?
-Sólo le haré una reflexión: esta ha sido la legislatura en la que Galicia ha recibido las mayores consignaciones presupuestarias de toda la historia y en la que se han registrado los mayores avances en sus infraestructuras, desde el AVE a la Autovía del Cantábrico o los puertos exteriores de A Coruña y Ferrol. Si ha habido un Gobierno que ha hecho un esfuerzo inversor de reequilibrio ha sido el de Zapatero. Proyectos como la llegada de la alta velocidad a nuestras comunidades o la conclusión de la autovía del Cantábrico no serían posibles sin un gobierno socialista en España.





