
EL PROGRAMA
Por ello, el pasado año Izquierda Unida propuso la creación de un plan de control del absentismo escolar que finalmente no entró en funcionamiento porque se acercaba la fecha del final del curso. Sin embargo, y ante la necesidad de tratar el absentismo en primer nivel donde se produce, el pasado 11 de febrero, el Consejo Escolar municipal mantuvo una reunión en la que aprobó su implantación y se decidió que los centro escolares, el departamento de Servicios Sociales y la Policía Local participarían en el proceso de intervención.
Y aunque apenas ha cumplido su primer trimestre de vida, el plan ya ha sido utilizado en varios casos. Por un lado, fueron citados en los Servicios Sociales los padres o tutores de dos menores absentistas, «donde se les informó sobre la importancia y la obligatoriedad de la enseñanza y las disposiciones legales vigentes, así como de los mecanismos de control y apoyo existentes», según señala un informe del pasado 28 de abril.
Notificación de la Policía
Por otro lado, entre las actuaciones realizadas a través del plan, se encuentra la notificación por parte de la Policía Local en el domicilio a los padres o tutores de cuatro menores absentistas y reincidentes, «de la responsabilidad penal en la que pueden incurrir si persiste la situación y que se pondrá en conocimiento del Ministerio Fiscal». Según apuntó Yoya Álvarez, los cuatro menores, tres de ellos alumnos de Educación Primaria y uno de ellos de Educación Secundaria «acuden regularmente al centro educativo desde la fecha de la notificación».
La concejala de Bienestar Social recalcó la importancia de terminar con el problema y señaló la necesidad de constituir una comisión municipal de absentismo formada por la concejalía, el jefe de la Policía Local, los responsables de Equipo de Familia de los Servicios Sociales, técnicos de servicio a la comunidad de los centros de educación primaria y de educación secundaria, y un representante del centro de salud.
Álvarez apuntó que el plan de absentismo hay que verlo desde diferentes perspectivas y señaló la importancia de la participación de un representante del centro de salud. «En muchas ocasiones el niño acude al médico y falta todo el día a clase, o tiene para una semana de gripe y se convierte en quince días. Hay que tomar todas las medidas de control posibles», explicó la edil.
Para ello, el plan contempla la evaluación mensual del desarrollo de los diferentes casos mediante un parte de seguimiento de las faltas facilitado por el centro escolar. Además, anualmente se elaborará un informe global que recoja la cuantificación y caracterización del absentismo escolar, detallando su localización y temporabilidad; un análisis de los casos en los que se ha actuado, las características de los alumnos y las familias; y una valoración de los resultados obtenidos.
Por otro lado, el programa también contempla que los centros escolares tendrán que llevar a cabo un seguimiento de la evolución del absentismo en su centro, el grado del cumplimiento del programa, la agilidad de los procedimientos, y los incumplimientos y sus motivos.
Tres formas de actuación
El plan municipal diseñó tres procedimientos de intervención para los casos de absentismo: por detección directa del menor en la calle, la localización del menor en el domicilio y la notificación a los padres o menores. En el primer caso, y si hay reincidencia, el menor podría ser trasladado por la Policía Local a un centro de primera acogida. Sin embargo, y antes de llegar a dicha situación, los organismos trasladan varias advertencias a los padres o tutores y es puesto en conocimiento de los Servicios Sociales.
Yoya Álvarez explicó que «los objetivos del programa, entre otros, son sensibilizar e implicar a la población de la importancia de la escuela, concienciar a las familias de las necesidades educativas de los menores, informar sobre las consecuencias derivadas de la inasistencia a clase, detectar los menores no matriculados en edad de escolarización obligatoria y controlar y asegurar el paso de menores en los centros de primaria a los centros de secundaria».
La población escolar que entra dentro del programa son menores de entre 6 y 16 años de todos los colegios e institutos públicos y concertados de Siero.





