
Sin embargo, la pieza más preciada que Bonhams sacó a la venta fue el meteorito Fukang que, con más de cuatrocientos kilos de peso y unos 4.500 millones de años, partía con un precio de salida de más de dos millones de dólares y se quedó sin comprador. «La combinación de su rareza, impresionante tamaño y calidad superlativa hacen de esta pieza una de las más valiosas de la historia», aseguró la firma en un comunicado antes de salir a puja.
Los fósiles y el meteorito formaban parte de una amplia oferta que también incluía la venta de un colmillo de mamut, de unos 30.000 años de antigüedad, y un gigantesco cráneo de castor, entre otros objetos, algunos de los cuales pueden llegar a tener más de cuatrocientos millones de años.





