
El teatro de la Laboral fue remodelado en su totalidad partiendo de la vieja instalación, concebida más como un salón de actos para el centro escolar que como un recinto preparado para albergar espectáculos. Pese a ello y a que la caja escénica era bastante pequeña, importantes grupos y artistas pisaron las tablas del viejo teatro, bien es verdad, no en las mejores condiciones. La remodelación supuso una inversión de más de doce millones de euros, con los que se creó una nueva caja escénica dotada con los mejores adelantos, y se mantuvo la estructura del viejo teatro mejorando sus condiciones acústicas y sin perder capacidad de espectadores, superior a los 1.400. De hecho, el teatro se presentó como un centro cultural más de la nueva Laboral, con posibilidad no sólo de acoger espectáculos, sino también como posible sede-plató de la TPA y centro de convenciones.
Segunda marca
Por lo que respecta a la programación, de la que es máximo responsable Mateo Feijoo por expresa decisión del Principado, Manuel Pecharromán manifestó que «el tiempo ha demostrado que Daniel Gutiérrez Granda tenía razón. No se puede hacer una programación en un teatro de estas características para llevar a cada espectáculo un número de personas que entran en la caja escénica, que ha sido preparada de espaldas al público, a la Escuela de Arte Dramático e, incluso, en contra de los grupos de teatro asturianos». En su momento, el Principado ofreció un cargo de coordinador del teatro a Gutiérrez Granda, pero el ex director general de Deportes rechazó la propuesta, entre otros motivos, por estar en contra de la filosofía elitista de la programación que ya se le daba por confeccionada y que, aseguraba, no iba a tener éxito de público.
«Mateo Feijoo dijo que la programación no iba a ser minoritaria y resulta que a las actuaciones van, de forma habitual, entre 50 y 90 personas en un teatro con capacidad para más de 1.400 espectadores. Es una tomadura de pelo. De hecho, hasta el Principado es consciente de este fracaso y ya están buscando hacer una 'segunda marca' para tratar de organizar espectáculos a los que asista el público, que sean atractivos, porque saben perfectamente que lo que se está haciendo ahora no funciona», afirmó Pecharromán. En opinión del edil popular, «el teatro de la Laboral no es el lugar adecuado para este tipo de programación elitista, que en otras ciudades se lleva a cabo en teatros mucho más pequeños, pero es que, además, ni siquiera se difunde bien, por no saber, ni se sabe cómo sacar una localidad. ¿Que piden dos o tres años de margen para consolidarse? Eso supondría tres millones de euros para llevar a 50 personas de vez en cuando. No parece muy razonable».
Gusto por experimentar
Pecharromán recordó que, en su opinión, a Jorge Fernández León, máximo responsable político de la gestión del teatro de la Laboral, «siempre le gustó experimentar, como ya lo demostró en sus tiempos de director de la Fundación Municipal de Cultura en Gijón. Ahora hace lo propio con el teatro de la Laboral y, por supuesto, con el dinero de todos. ¿Coordinarse con el teatro Jovellanos? Sería peor. La programación del teatro municipal es cada vez peor y de menor calidad. Ya es complicado encontrar cosas interesantes De todas formas, poco habría que coordinar porque lo que se programa en la Laboral no lo conoce nadie ni, como se ve, interesa tampoco a nadie. Es un fiasco total que debe acabarse cuanto antes y hasta ellos mismos lo saben».





