Era una imagen inusual en la campaña del joven senador de Illinois, que hasta ahora había preferido dejar a sus hijas en casa. Malia, de 9 años, y Sasha, de 6, no disfrutan la atención de los focos, según su padre. Su madre prefiere que acudan regularmente al colegio y se metan en la cama a las 9. Este fin de semana fue la primera excepción. Hicieron picnic en los parques de Forest y Headwaters, comieron helado y patinaron en Lafayette e incluso conocieron el hogar de sus antepasados en Kempton.
Allí, una maestra jubilada de 67 años, Annette Noble, recibió con los brazos abiertos a su primo lejano en una granja de campos de maíz donde 30 aldeanos se protegieron con él de los vientos gélidos tras su granero.
En la búsqueda por unas raíces que lo conecten con esta América conservadora, el candidato de color se ha encontrado con la casa que construyó su tatarabuelo Jacob Dunham hace 120 años, por parte de madre. Hace dos meses Noble ni siquiera sabía que compartía genes con Obama, pero ahora 'The Chicago Tribune' publica las aventuras de sus antepasados alemanes, degollados por los indios en la vecina Kentucky.
El clima no favoreció los planes silvestres de los candidatos este fin de semana, pero el objetivo de ambos era claro: atacar la base del otro. La demografía de uno de los estados más racistas del país favorece a Clinton: 86% blancos, 52% mujeres y 43% de demócratas conservadores.
Obama ha sido aupado por los negros y quienes ganan más de 75.000 dólares -48.500 euros- al año, pero el salario medio de Indiana es de 45.394 dólares anuales. La etiqueta de elitista que se le ha adjudicado últimamente a este abogado de Harvard que inspira a universitarios e intelectuales no casa bien en las zonas rurales del estado vecino de su feudo de Illinois.





