
Además del Rey y del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ayer se sucedieron otras muchas reacciones al fallecimiento de Calvo-Sotelo. El Ejecutivo emitió un comunicado en el que destacó que «en circunstancias particularmente difíciles y delicadas, supo actuar con la inteligencia y el temple necesarios para preservar el respeto a la voluntad popular, a la Constitución y a las leyes»
Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, dijo de él que «era una persona de principios y valores arraigados que siempre actuó en política conforme a sus convicciones», una visión que compartió el presidente fundador del PP, Manuel Fraga, quien subrayó el papel que jugó durante la Transición. Para Soraya Saenz de Santamaría, portavoz del Grupo Popular en el Congreso, «se ha perdido a uno de los políticos que más trabajó para consolidar las libertades y que lo hizo con seriedad y rigor».
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, así como otros dirigentes de su partido y del PSOE también acompañaron a la familia, al igual que el ex jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campo, el ex ministro Rodolfo Martín Villa y el ex presidente del Congreso Landelino Lavilla. «Era un hombre de apariencia seria, pero con gran sentido del humor, cultura y formación y una persona excelente», señaló Fernández Campo.
Palabras de despedida
También otros miembros del Gobierno, como la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, que es sobrina de Calvo-Sotelo; el de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; el de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos; el de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, la de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, y el de Cultura, César Antonio Molina, tuvieron palabras de despedida.
Mercedes Cabrera, destacó que el ex presidente del Gobierno era «una persona única desde el punto de vista personal en sus relaciones familiares, culta, inteligente con mucho sentido del humor, muy irónico y un excelente conversador, al que le encantaba contar historias». Para el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, «fue un hombre con criterios claros, con gran visión del país y con un gran sentido del humor, cosa que a veces no parecía, pero los que le hemos tratado lo sabíamos». El presidente del Congreso de los Diputados, José Bonó, subrayó la capacidad de Calvo-Sotelo para «trasladar serenidad, sosiego e inteligencia en unos momentos complicados, convulsos y muy difíciles».
Por su parte, su homólogo en el Senado, Javier Rojo, señaló que «supo estar a la altura de las circunstancias y ahora disfrutamos de un país maravilloso gracias a personas como él». Ambos recibieron junto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su esposa Sonsoles Espinosa el féretro, con los restos mortales de quien fue un fiel creyente de la Transición.
Presencia en la UE
La ex ministra de Cultura de la época de UCD y actual diputada del PP, Soledad Becerril, y el alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad, Javier Solana, también transmitieron un sentido pésame a la familia del ex presidente. Para Becerrill, Calvo-Sotelo contribuyó a afianzar la presencia de España en las instituciones europeas, como la UE y la OTAN. Solana señaló que «fue un hombre esencial para la Transición democrática en España, que desempeñó un destacadísimo papel en momentos fundamentales para la democracia española».
Finalmente, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón recordó que «en una situación muy difícil, Calvo-Sotelo restableció la normalidad constitucional, la serenidad y la tranquilidad».





