
Según ha podido saber LA VOZ DE AVILÉS, el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Docampo, podría presentar en una próxima reunión del consejo de administración de la entidad que preside la propuesta de cómo habría de configurarse la sociedad que gestionará las nuevas instalaciones pesqueras, aspecto en el que estarían centrándose ahora las negociaciones.
Tanto el propio Docampo como las fuentes consultadas por este diario han insistido en la necesidad de mantener la discreción seguida hasta ahora en todo el proceso para tratar de agilizar al máximo la resolución de una crisis que ha llevado a que la nueva lonja, en la que se han invertido más de 13 millones de euros, permanezca cerrada prácticamente dos años después de que concluyera su construcción. «Con un poco de suerte, podría estar todo resuelto para la costera del bonito», afirmaba, en tono distendido, uno de los consejeros del puerto al término de la reunión celebrada ayer.
Por ahora, apenas han trascendido detalles de las negociaciones mantenidas en los últimos meses por las diversas partes implicadas en la gestión de las nuevas instalaciones pesqueras. La Cofradía de Pescadores 'Virgen de las Mareas', gestora de las actuales instalaciones, ha mantenido un hermético silencio al respecto, al igual que la propia Autoridad Portuaria.
Quienes sí han alzado la voz en diversas ocasiones han sido otras entidades como la Federación Asturiana de Cofradías, en la que no está representada la avilesina, que reclama participar de algún modo en la sociedad gestora de la nueva rula.
Por su parte, la sociedad de armadores Lonja Avilés había lanzado hasta ahora diversas propuestas para entrar a formar parte de dicha sociedad o incluso para operar en las nuevas instalaciones de forma independiente. No obstante, los problemas internos surgidos en la sociedad, que nació con el objetivo de competir con la Cofradía por la gestión de la lonja, llevaron a que la abandonaran los armadores de siete de sus veinte barcos, -entre ellos los de tres miembros de su junta directiva-, lo que ha restado cierto peso a este colectivo de armadores.
Si finalmente se cumplen las previsiones realizadas ayer en el consejo de administración de la Autoridad Portuaria, las nuevas instalaciones pesqueras podrían empezar a funcionar en unos meses, una vez que se doten de la maquinaria y los equipos necesarios para albergar la primera venta de pescado, y que se proceda a las adaptaciones que se requieran para su puesta en marcha definitiva.





