El cerco gallego se preguntaba también, según informa Efe, por los plazos y cuantías de esas posibles subvenciones, y por qué administración se hará cargo de los pagos.
De ese modo, el sector pesquero gallego se suma al amarre que desde hace días sigue la flota asturiana, cántabra y vasca, ante la falta de alternativas al bocarte, prácticamente acabada la temporada de xarda, tras el cierre del caladero del Golfo de Vizcaya que se mantiene en los tres últimos años.
Las últimas previsiones hacen esperar también que la Unión Europea mantenga el cierre del caladero a partir del próximo 30 de junio, toda vez que los datos sobre la población de bocarte no son del todo satisfactorios.





