
Este lunes no tocaba hacer repaso de la prensa local y regional, ni preparar la rueda de prensa de turno en el despacho municipal del PP. Era el día de volver a clase, a reencontrarse con una profesión que conoce de carrerilla y con unos compañeros que, según sus palabras al final de la mañana, «me han hecho sentir como en casa». Los medios de comunicación ya les habían puesto al corriente de su regreso. Además, su mujer también es profesora y sus dos hijos han estudiado en el San Fernando, por lo que «con muchos profesores he seguido manteniendo contacto en los últimos años, sobre todo los fines de semana».
Ayer había muchos alumnos en el colegio, pero ninguno de su anterior etapa como docente. «Como yo daba clase en último ciclo de Secundaria y Bachiller, ya están todos fuera», afirmó.
La retirada de la liberación como cargo público se hizo efectiva el 30 de abril, por lo que, «si quiero cobrar, me tuve que reincorporar en el primer día lectivo de mayo». Este cambio precipitado en sus ocupaciones laborales tiene consecuencias en su actividad docente, «porque estamos a final de curso y es problemático organizar horarios. La adaptación es más compleja». De ahí que en las próximas semanas se dedique a actividades complementarias, como preparación de exámenes, sustituciones, visitas, salidas educativas, etcétera.
De 8 a 14.30, de lunes a viernes. El horario lectivo de Manuel Peña le impedirá acudir con asiduidad al Ayuntamiento, aunque asegura de forma rotunda que «sigo siendo concejal del PP. Las actividades municipales se desarrollan por las mañanas, pero seguiré acudiendo a los plenos y a las comisiones en las que represento a mi partido».
La mañana pasó rápido y Peña apenas tuvo tiempo para el rencor. «En la vida, a veces necesitas otras experiencias y eso fue lo que me hizo saltar a la política, pero lo hice con la seguridad de que no era para toda la vida y que tendría que volver algún día», concluyó el profesor.





