
LOS DATOS
La adjudicación de la obra supone el inicio de un proyecto que tiene como objetivo desarrollar al máximo las posibilidades comerciales de la ría, con nuevas líneas de atraque y espacios logísticos y de servicios entre los actuales muelles de Alcoa y ArcelorMittal. Todo ello irá acompañado de un incremento en los calados máximos, lo que permitirá que en Avilés puedan operar «todos los buques del tipo Panamax», o lo que es lo mismo, en torno al 90% de la flota mercante mundial.
Manuel Docampo se mostraba ayer satisfecho con la adjudicación de la primera fase de un proyecto llamada a aumentar de forma considerable las posibilidades comerciales del puerto avilesino. «Con esa ampliación dejaremos de ser un puerto pequeño para estar entre los grandes. Dejaremos de ser el puerto de los cinco millones de toneladas anuales a aspirar a los doce millones», dijo el presidente de la Autoridad Portuaria acerca del potencial de desarrollo que supone el proyecto.
La primera fase que ahora comenzarán a ejecutar FCC y Alvargonzález consistirá básicamente en la construcción de una nueva línea de atraque de 505,6 metros de longitud con un calado de 14 metros, así como una explanada de 54.210 metros cuadrados de superficie. Las nuevas infraestructuras se ubicarán en la zona central del área en que se ha proyectado la ampliación, frente a la nueva lonja de pescados, aproximadamente. Posteriormente se desarrollará el tramo comprendido entre el muelle de ArcelorMittal y esta primera fase y, por último, el espacio entre el muelle de Alcoa y la línea de atraque y la explanada que ahora se empezará a ejecutar.
Cuando se complete ese desarrollo se habrá ejecutado también el nuevo dragado del canal de entrada de la ría, que podría iniciarse el próximo mes de julio después de que el consejo de administración de la Autoridad Portuaria aprobara ayer autorizar la contratación de dicho trabajo, pendiente sólo de la autorización ambiental. El presidente del Puerto, Manuel Docampo, defendía ayer de nuevo la conveniencia de un dragado que requerirá una inversión de casi cinco millones de euros. «No tendría sentido que bajáramos el calado a 14 metros en los nuevos muelles y que se mantuviera el canal de entrada a 11,5 metros», comentó Docampo. Así pues, añadió el presidente del Puerto, ambos trabajos permitirán el acceso a la ría de buques de hasta 245 metros de eslora y 90.000 toneladas.
Evolución
El puerto avilesino inicia una nueva etapa de crecimiento en un momento en el que, según señaló el propio Docampo, el mercado está en un momento de incertidumbre. «El precio de los productos siderúrgicos y de las materias primas ha subido. En las empresas hay incertidumbre, no se sabe si es buen momento para hacer 'stockaje' o no, así que podemos esperar unos meses un tanto raros en lo que a tráficos se refiere», indicó.
Por ahora, las cifras de movimientos y de las cuentas de resultados no han sido malas, según aseguró Docampo. Así, las mercancías habrían crecido un 8% en el primer trimestre con respecto al mismo periodo del año pasado, lo que supondría una corrección en la evolución de tráficos con respecto al descenso que en 2007 se registró tras las cifras de récord del ejercicio anterior.





