
Esta decisión deberá ser tomada por la treintena de vecinos que residen en las viviendas unifamiliares situadas en el entorno de Saint-Gobain, con quienes el Ayuntamiento ha mostrado su disposición a reunirse para explicarles su propuesta. El actual modelo de titularidad pública y privada de los accesos es uno de los principales escollos para el desarrollo de este convenio, una de las prioridades de los vecinos del barrio. Por el momento, los últimos encuentros entre Ayuntamiento y promotores no habrían servido para salvarlo, lo que ha motivado esta propuesta.
Satisfecho
Cabrera, partidario de esta propuesta, se mostró satisfecho con el encuentro mantenido con Iñarrea, a quien agradeció su «seriedad» a la hora de explicar la situación en la que se encuentra este proyecto. Según apuntó, el edil le manifestó su confianza en que el convenio pueda impulsarse después del verano. «Nosotros creemos que esta legislatura es un tiempo más que razonable para construir el centro social un equipamiento de referencia para el barrio», apuntó el presidente vecinal.





