Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del pasado miércoles en un edificio de El Natahoyo. En torno a las 3.30 horas los efectivos policiales fueron comisionados en el citado barrio, donde un individuo aseguraba que su vecino le había agredido con un instrumento cortante. Al personarse en el lugar comprobaron que el denunciante presentaba un corte a la altura del pecho y la ropa desgarrada. El hombre mostró a los agentes un palo que supuestamente había logrado arrebatar a su agresor.
Relató que el inquilino del piso superior «mantenía la música con el volumen muy alto desde las diez de la noche, por lo que decidió subir para llamarle la atención», explicaron fuentes policiales. A pesar de llamar al timbre y a la puerta insistentemente, el vecino hizo caso omiso a sus requerimientos y continuó con la música «en tono excesivamente elevada».
Ante su insistencia, relató el denunciante, el vecino salió «furioso» al descansillo de su vivienda esgrimiendo un palo de grandes dimensiones que tenía atado un hierro punzante en un extremo. Intentó pegar a la víctima con gran virulencia, si bien el hombre logró apartarse y que el palo sólo le rozase levemente. Ambos iniciaron un forcejeo que duró varios minutos y durante el mismo la víctima consiguió arrebatarle el arma al presunto agresor.
El herido telefoneó al Cuerpo Nacional de Policía alertando sobre lo sucedido en el inmueble. Los agentes se trasladaron al edificio y arrestaron al acusado. El detenido había mantenido numerosos altercados previos tanto con la víctima como con otros vecinos debido a «la falta de solidaridad y buena convivencia» con el resto del vecindario desde hacía tiempo.
Supuesto problema mental
El acusado fue trasladado al Hospital de Jove tras manifestar que sufría un trastorno mental que le provocaba una anulación de sus facultades y de su capacidad de raciocinio. Después de ser atendido, fue llevado a la Comisaría a la espera de pasar a disposición judicial. El juez decretó su puesta en libertad con cargos.
Dos días después del altercado con su vecino, el pasado viernes, 2 de mayo, el mismo hombre fue arrestado de nuevo tras protagonizar un incidente similar en un bar de El Cerillero. Se le acusa de intentar agredir a varios clientes y a los responsables del establecimiento hostelero. Tal y como señala el Cuerpo Nacional de Policía, les amenazó con una cuchilla y causó varios destrozos, arrojando vasos al suelo y lanzando varios objetos.
El imputado se resistió a la detención y en su traslado a la Comisaría provocó daños en el vehículo policial, en las ventanas y en la mampara. Dado el estado de agresividad que presentaba, el individuo fue trasladado de nuevo al Hospital de Jove, donde quedó ingresado en el área de psiquiatría.
El hombre contaba con varias detenciones anteriores por delitos de amenazas y agresiones entre otros.





