
La administración está en la copistería Asturcopifax y la regente Trinidad Solares, desde el año 2000. Desde entonces, «es el primer premio importante que damos. Antes estábamos en la librería Astur, en la calle de Aragón, y allí ya habíamos repartido un premio de más de cien millones de pesetas».
Ante la cuestión de si conocía la identidad del afortunado jugador, aseguró que no, pero sin poder disimular una media sonrisa delatadora. Sí se apresuró a asegurar que «tiene que ser un vecino del barrio, porque sólo se gastó tres euros en dos apuestas. Cuando se trata de una peña de amigos se gastan más dinero y hacen más apuestas».
Desde el momento que se supo que el establecimiento había repartido un premio importante, después de que la propietaria fuera avisada por los responsables de Loterías y Apuestas del Estado, muchas eran las personas que se acercaron al lugar para saber si se conocía ya al ganador, al tiempo que pedían a Trinidad Solares que les comprobara las apuestas que poseían por si alguna de ellas se trataba de la premiada.
Esta importante afluencia de público no cogió por sorpresa a la administradora del local, ya que aseguró que «los lunes siempre son los días que tenemos más movimiento».
Eligió los pronósticos
El sellado en Pumarín fue uno de los dos boletos de segunda categoría (5+0 aciertos) premiados en todo el país en el sorteo celebrado anteayer y, al parecer, fue el propio apostante quien eligió los pronósticos, «en lugar de dejar que se realizara de manera automática en la máquina expendedora del local».
Las anteriores ocasiones en las que Gijón resultó agraciada con un premio importante del Gordo de la Primitiva fueron en octubre de 2005, con 295.000 euros; en octubre de 2003, con 3.258.043 euros; en marzo de 2001, con seis millones de euros, y en abril de 2000, con 595 millones de pesetas. No obstante, estas cantidades quedan bastante lejos del récord entregado hasta el momento por este sorteo, que fue en abril de 2007, cuando un vecino de Monteagudo (Murcia) se llevó 26,4 millones de euros.





