Sin embargo, el punto de vista del Principado es radicalmente diferente y considera que «no es bueno que el proyecto de convierta en un facto de discrepancia absoluta», para lo cual, y a requerimiento del PP, tiene previsto presentar los datos de la actividad del nuevo coliseo gijonés en el plazo máximo de dos meses, antes de que concluya el actual periodo parlamentario, a finales de junio. Lo hará la consejera de Cultura y aportará, en detalle, la asistencia de público a las actuaciones, las recaudaciones y todo lo necesario para debatir el presente y posible futuro del teatro.
En esta misma línea, desde el Principado se deja claro que el trabajo del programador, Mateo Feijoo, no está puesto en cuestión y que es «absolutamente satisfactorio», ya que el conjunto de su labor responde al mandato de un consejo de administración que es el que marca las pautas y los objetivos con los que se quiere trabajar y el propio Feijoo, como «proveedor», ejecuta sus propuestas sobre tales objetivos. «Su continuidad no está en discusión para nadie», señalaron, a la vez que dejaron claro que Laboral Escena no es lo mismo que el teatro de la Laboral, aunque buena parte de la programación de la primera se desarrolle en la caja escénica del nuevo teatro.
Igualmente, sobre la presencia de espectadores en los diferentes montajes, que el PP situaba entre las 50 y las 90 personas de forma regular, las mismas fuentes del Principado señalaron que ya hubo algún lleno total y pusieron como ejemplo un reciente espectáculo organizado por la Cope y los conciertos de la OSPA, entre otros. Los detalles, como queda dicho, los aportará la consejera de Cultura en poco más de un mes.





