
El secretario general del PSE-EE, Patxi López, gesticula tras ser proclamado hoy candidato a Lehendakari por el Comité Nacional de esta formación. /EFE
Prioridades de un candidato a lehendakari
López ha señalado que las prioridades que defenderá si los ciudadanos le eligen para liderar el próximo gobierno vasco, son "trabajar sin descanso para conseguir la paz, acabar con el terrorismo y reforzar y fortalecer la convivencia en Euskadi".
La segunda prioridad de López será el "bienestar de todos y cada uno de los ciudadanos de Euskadi". "Seguir creciendo como sociedad y como país, con más empleo y de más calidad. Atendiendo los servicios públicos, la educación pública, la sanidad pública, las prestaciones sociales", ha explicado.
La tercera prioridad de su ejecutivo será que la Euskadi del siglo XXI sea "pionera en materia de investigación, de innovación, de avance científico, de tecnología y de capacidad para hacer mejor las cosas".
El secretario general del PSE-EE asegura que el tripartito vasco "no funciona" y que es un gobierno "caducado, agotado, y sin ideas"
Frente a los "silencios" del lehendakari, López dice que los socialistas en cambio sí han "hecho los deberes" desde la oposición
De liderar el próximo Gobierno vasco, está dispuesto a profundizar en el autogobierno, mejorar la capacidad de decisión y profundizar en la singularidad e identidad
El secretario general del PSE-EE, Patxi López, ha denunciado que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, "sólo sale a la palestra para decirnos que Zapatero no le llama y para insistir en el raca-raca de su hoja de ruta" y está "desaparecido, apagado o fuera de cobertura, en todos y cada uno de los temas importantes que tenemos sobre la mesa", como la
moción de censura contra ANV en Arrasate-Mondragón.
"Ni siquiera nos ha dicho qué le han parecido las
declaraciones de su compañero de partido José Luis Bilbao, que recientemente cuestionaba sus planes de hacer una consulta y daba por agotada la fórmula que sostiene su Ejecutivo", ha exclamado.
López ha hecho estas manifestaciones en el Palacio Euskalduna de Bilbao, después de que el comité nacional del PSE-EE le designara, por segunda vez, como candidato a lehendakari en las próximas elecciones autonómicas. Tras dar las gracias a sus compañeros de partido por su "confianza y apoyo", ha considerado un "honor enorme" ser el candidato a lehendakari del Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra "en un momento político muy especial".
La fractura del tripartito
En su alocución, López ha dicho ver "con mucha preocupación lo que está pasando en este país". En este sentido, ha indicado que "se ha puesto de manifiesto, y de forma clara, para el conjunto de la ciudadanía vasca, incluidos algunos dirigentes del PNV y de Ezker Batua, que el tripartito de Ibarretxe no funciona, que forma parte del pasado y que es un gobierno caducado, agotado, sin ideas, sin proyecto y sin liderazgo".
Según ha dicho, las divergencias en el seno del tripartito, las fracturas internas en cada uno de los partidos que lo conforman y, "sobre todo, la falta de ideas, que no sean la misma vuelta de noria de siempre sobre los mismos temas de siempre que nos anclan al pasado, han dejado a Euskadi sin dirección política".
Para el dirigente socialista, "hoy no sabemos quién gobierna este país, que funciona más por inercia que por la iniciativa decidida de un Gobierno"
Los silencios de Ibarretxe
"El lehendakari simplemente no está. Está desaparecido, apagado o fuera de cobertura, en todos y cada uno de los temas importantes que tenemos sobre la mesa: la moción de censura en Arrasate-Mondragón, la reforma educativa que se quiere hacer sin consenso vía decretazo, los problemas que han puesto sobre la mesa los mismos responsables de la euskaldunización, la desaceleración económica, la siniestralidad laboral o el desfalco en el
Guggenheim", ha criticado López.
Frente a estos "silencios" del lehendakari, ha asegurado que los socialistas han "hecho los deberes" en la oposición mientras otros, con responsabilidades de Gobierno, "se han dedicado sólo a lo suyo, llegando incluso a comparar de forma irrisoria, porque creían que les venía bien a sus planes, nuestra situación con la del Tíbet o la de Kosovo".
Lo "peor", en su opinión, es que algunos "ni siquiera han sabido estar a la altura de las circunstancias a la hora de plantar cara a los violentos y a quienes les apoyan en los Ayuntamientos". Por todo ello, ha apuntado que "es el momento de enfrentarse a la realidad, a los problemas y a las oportunidades del Siglo XXI y dejar atrás los fantasmas con los que algunos nos quieren anclar al Siglo XIX".
Tras mostrarse dispuesto a profundizar en el autogobierno vasco, mejorar la capacidad de decisión y profundizar en la singularidad e identidad, precisó que esto lo quiere para que sirva a "un objetivo muy claro: para hacer un país para todos, para unir y cohesionar a la sociedad vasca, para tener los instrumentos necesarios con los que hacer frente a los nuevos desafíos". "El futuro de Euskadi está en un proyecto compartido por todos los vascos, en España y en Europa", ha concluido.