El suceso tuvo lugar sobre las 22.30 horas del citado día cuando la Guardia Civil recibió una llamada telefónica en la que se alertaba de que se había cometido dicho robo. Los agentes se personaron en el lugar y establecieron un dispositivo para localizar a los atracadores, que desembocó en su detención.
Los dos detenidos reconocieron ser los autores del robo y relataron que entraron en la estación de servicio con el pretexto de adquirir una garrafa de gasolina. En un descuido del empleado, uno de ellos roció los ojos del mismo con un spray, mientras que el otro le sujetaba por atrás y, después, le tiró al suelo. En ese momento se apoderaron de la recaudación.





