
La salida del secretario general no por esperada resultó menos sorpresiva. En una curiosa coincidencia, Acebes difundió su abandono cuando Rajoy presidía la reunión del grupo parlamentario en el Senado, como hizo Eduardo Zaplana hace una semana, mientras se celebraba el plenario de los diputados populares en el Congreso.
Aunque hace tiempo que el secretario general había puesto el mes de junio fecha de caducidad a su cargo, con la intención de organizar el congreso de Valencia, la comunicación formal de esta decisión resultó intempestiva. Rajoy acababa de comparecer ante los periodistas sin hacer mención alguna al secretario general cuando desde la sede de la calle de Génova se transmitió el comunicado oficial de Acebes. Para sorpresa general, el presidente del PP no informó a sus senadores de la noticia.
«He comunicado al presidente del PP, Mariano Rajoy, mi decisión de no continuar al frente de la Secretaría General a partir del próximo Congreso Nacional», dice la nota oficial de Acebes. Ante los medios de comunicación tras la reunión en el Senado, el líder del partido confirmó este extremo y explicó a los periodistas que ambos han mantenido «varias conversaciones» previas, de las que concluyó que «él considera que, después de cuatro años que han sido difíciles, prefiere pasar a un segundo plano».
Según Rajoy, su número dos en principio «no dejará la política», lo que significa que mantendrá su escaño, pero seguirá como diputado raso, tal y como hizo Zaplana en un primer momento.
El protagonista de la jornada en el partido opositor acudió poco después al Congreso y confirmó su marcha, tras haberse «dejado la piel por el partido» y haber agotado el compromiso que asumió con Rajoy tras la derrota de 2004. «Se ha cumplido esa responsabilidad que había asumido para cuatro años y, por lo tanto, le he dicho al presidente que no cuente conmigo para la nueva etapa». Las especulaciones sobre el inesperado portazo del secretario general se dispararon entre los parlamentarios populares, que apreciaron una nota agria en las palabras de despedida del número dos del partido.
Bronca previa
Fuentes populares atribuyeron el gesto a una bronca previa entre los dos dirigentes, a cuenta del futuro del secretario general saliente. En medios parlamentarios se da por seguro que Acebes precipitó el anuncio ante la posibilidad de que su jefe de filas pensara en mantenerlo en el cargo incluso después del congreso, tal y como empezó a rumorearse en los últimos días.
El secretario general, deseoso de abandonar la patata caliente en la que se convirtió la dirección popular tras la derrota de marzo, y decidido a dar satisfacción a quienes, durante cuatro años, pidieron su relevo, no está dispuesto a aguantar ni un minuto más del estrictamente necesario. Con la organización del congreso atestigua, una vez más, su fidelidad y capacidad de sufrimiento por el proyecto popular, pero hasta ahí llega su sacrificio.
Hace casi dos meses que el secretario general del PP no comparece ante la prensa y se dedica en exclusiva a labores internas, pero fuentes cercanas aseguran que no está de acuerdo con las decisiones de su jefe de filas, en especial con las relativas al grupo parlamentario.
Rajoy tuvo palabras de agradecimiento para su número dos. «Yo no lo olvidaré nunca ni como persona ni como dirigente político», confesó.







