Las modificaciones responden a las alegaciones que realizaron los sindicatos y los secretarios de gobierno al plan concreto de actuación. Y, sin embargo, las propias centrales sindicales las calificaron ayer de «insuficientes». Estos cambios, que serán planteados en la mesa de negociación que se celebrará hoy en el Ministerio, se refieren a los tramos que contempla el plan, establecidos en función de la plantilla que participa, y afectan fundamentalmente a los juzgados de primera instancia e instrucción.
Las modificaciones que afectan a Asturias consisten en que cuatro órganos judiciales que estaban excluidos pasan a integrarse en el plan: los juzgados de vigilancia penitenciaria de Oviedo y el Decanato de Gijón, los juzgados de primera instancia e instrucción número 1 de Llanes y el número 2 de Pola de Lena. Además, dos órganos judiciales inicialmente encuadrados en el tramo tres -50% de la plantilla- se elevan al tramo dos. O lo que es lo mismo: participará el 75% de la plantilla. Son los juzgados de primera instancia e instrucción de Piloña y el de primera instancia e Instrucción número 2 de Grado.
Y finalmente, dos órganos del tramo dos se elevan al tramo uno, que incluye al 100% de la plantilla, los juzgados de primera instancia número 3 de Mieres y el de primera instancia número 3 de Siero.
Los sindicatos denuncian ahora que el Decanato de Oviedo sigue excluido, algo que calificaron de «inasumible», así como la Sala de los Social del TSJA, donde, según CSI-CSIF, se acumulan «900 sentencias por transcribir, 700 rollos por devolver y más de cien escritos pendientes de proveer». Las centrales prevén nuevos colapsos en este y otros órganos judiciales.





