El contrato será por una única temporada, con la renovación automática para el caso de un ascenso a Segunda División B. Y en él se especifican las condiciones de la incorporación de los ayudantes del entrenador. Robles ha pedido a Jorge Cernuda para la preparación física, y también tendrá un ayudante, cuyo nombre no ha trascendido. El matiz pasa por el vínculo de los dos auxiliares, que no será con el club sino con el propio técnico, de forma que en el hipotético caso de que Robles fuera cesado, sus ayudantes se tendrían que ir con él.
Esta medida se aplica por lo sucedido con Diego Trelles, que llegó al club de la mano de Pole, lo que obligó a cambiar las funciones del anterior preparador físico, Sergio García, con contrato en vigor entonces. Cuando Pole se fue hace un mes largo, el club quiso que Trelles le siguiera, pero este se agarró a su contrato, algo que el Avilés quiere evitar para el futuro, de ahí que sea el entrenador quien se va a encargar de pagar a sus ayudantes.





