El ex piloto japonés, convertido en patrón de escudería, precisó que la principal causa de los males de Super Aguri ha sido que uno de los principales patrocinadores, SS United Oil & Gas Company, no cumplió la pasada temporada con sus obligaciones económicas. «El equipo pudo luchar contra coches apoyados por grandes constructores y marcó su primer punto después de 22 carreras, terminando en la novena posición del Mundial de constructores de 2007», recordó Suzuki.
Super Aguri, primera escudería 100% japonesa y creada para permitir a Takuma Sato seguir en la Fórmula-1, sólo había podido participar en tres jornadas de pruebas en la pretemporada, cuando los demás equipos acumularon miles de kilómetros.





