Hace una semana que se conocieron los problemas económicos del grupo empresarial, que llegó a admitir un parón en las obras de La Manjoya, donde prevé construir 3.500 viviendas, ante la imposibilidad de pagar a sus proveedores. Otra de sus operaciones en la capital asturiana está en La Corredoria. En la actualidad tiene en marcha otros proyectos en el País Vasco, Andalucía, Castilla y León, Galicia y Madrid.
El resultado de las negociaciones se conocerá esta semana. La empresa se limitó a comentar ayer que el proceso «no está cerrado» y que continúa trabajando para llegar a un acuerdo que evite la suspensión de pagos. Hasta ahora, el grupo ha trasladado a los bancos que cuenta con una cartera de pedidos en construcción por valor de 300 millones de euros sobre los que sustentar la recuperación de la sociedad en los próximos años, según las mismas fuentes,
Desde que se conoció la situación, las oficinas de Urazca han recibido un aluvión de llamadas. Los trabajadores también temen por su futuro. El comité de empresa de Urazca Construcciones se reunirá hoy con los responsables de la compañía a partir de las 4 de la tarde. Le exigirá información sobre los reconocidos problemas de liquidez, según recogió ayer Europa Press.
«Falta de tacto»
Los representantes de los trabajadores se reunieron ayer por la mañana para analizar esta situación. La empresa no les ha abonado el salario del último mes. La plantilla denuncia la «falta de tacto» por parte de la empresa hacia la plantilla, «que es parte activa y viva de todo el problema».
Tras el encuentro de esta tarde, el comité convocará una asamblea de trabajadores para trasladarles la información que les transmita la empresa y en caso de que sea necesario, tomar las correspondientes decisiones.





