Las características de la costa asturiana, una línea alargada y sinuosa de 483 kilómetros de longitud donde se abren 211 playas, hace difícil para los ayuntamientos garantizar la seguridad con sus propios medios. Por ese motivo, la Dirección General de Seguridad Pública coordina cada verano desde hace más de una década los planes Sapla, que se articulan mediante convenios entre los concejos y el ente 112 Asturias. De la Administración regional dependerán este año 19 concejos y 72 playas, mientras Gijón, como es tradicional, se encargará de organizar su propio servicio municipal en siete arenales del concejo.
Según anunciaron tras la reunión el viceconsejero de Seguridad y su directora general, Valentín Ruiz y Ana Rivas, el plan está diseñado para dar respuesta a todas las situaciones de emergencia que puedan surgir en una playa. Además del rescate de bañistas en apuros o en riesgo de ahogarse, el personal estará capacitado para prestar primeros auxilios, organizar la evacuación de enfermos o heridos y prevenir a los visitantes de las playas contra los riesgos innecesarios.
La centralización de la seguridad ha reducido año a año la mortalidad en las playas. El verano de 2007 acabó con un solo ahogamiento, registrado a finales de julio en la playa de Rodiles. La víctima fue un hombre de mediana edad que se bañaba en una zona con fuertes corrientes y marcada con una bandera roja. El balance del Principado cuenta 18 fallecimientos en la última década.
280 rescates en 2007
Si los ayuntamientos repiten las contrataciones del último ejercicio, más de 270 personas trabajarán durante tres meses en la seguridad de las playas. Según las cifras de Seguridad Pública, los trabajadores realizaron en 2007 más de 11.600 intervenciones, incluidos 280 rescates de personas en dificultades en las aguas del Cantábrico.
El grueso de quienes demandan ayuda a los socorristas acuden con pequeños problemas. El 70% de las intervenciones consisten en la aplicación de primeros auxilios a alguna herida. En casi todos los casos, esas medidas son suficientes para poner fin a la situación, aunque el verano pasado concluyó con 87 traslados a centros sanitarios -48 en ambulancia, 33 en vehículos particulares y 6 en helicóptero- para tratamientos más complejos. Por concejos, las numerosas playas de Llanes aportan mucho trabajo: 2.608 casos en los tres meses de la campaña. Gozón (1.817), Tapia de Casariego (1.807) y Castropol (1.110) se sitúan también en los primeros puestos de accidentes. De acuerdo con su popularidad, los arenales con vigilancia se clasifican en tres grupos para decidir cuántos medios se destinan a cada uno.





