
La opinión de esta vecina fue ratificada por otras personas congregadas en la calle de La Libertad. «La casa está en muy malas condiciones. No entiendo que los dueños la tuvieran así. Ha sido una desgracia», explicó un vecino.
Los residentes de esta calle recuerdan que «hasta no hace mucho» el inmueble en el que se produjo el siniestro estaba «apuntalado». La parte derecha del mismo linda, pared con pared, con otro edificio. No ocurre lo mismo con la parte izquierda, ya que entre ella y el siguiente inmueble existe un solar en el que el hijo de la anciana herida acumulaba algunos enseres personales. Es en esta zona del inmueble donde se habían colocado los puntales a modo de contrafuertes y con los que se trataba de contener el derrumbe del edificio hacia la zona del solar.
Unos puntales que, meses atrás, desaparecieron. «Siempre le decía que no se pusiese en el balcón de la izquierda porque un día se iba a caer toda la estructura. Ahora no se ve, pero había una grieta a la altura del segundo piso», explicó una vecina de la zona, indignada por el hecho de que puedan seguir ocurriendo este tipo de sucesos en el centro de Avilés.
Los vecinos, afectados por el suceso, reclamaban ayer que se tomasen medidas para que no se volviesen a dar casos de este tipo. «Alguien tiene que ocuparse de que los edificios estén en condiciones, se pague más o menos. No puede ser que tu casa se te venga encima», afirmó un vecino de la zona.
A medida que transcurría el tiempo desde el suceso, los vecinos fueron abandonando el lugar del inmueble haciendo patente la sensación de que el accidente que casi acaba con la vida de A. R. G. «se podía haber evitado».





