Entre otros usos, los residuos minerales pueden aprovecharse para la fabricación de un componente del cemento denominado clínker, sustituyendo parte de las materias primas que se utilizan para la alimentación de los hornos.
La CEMA prevé además que las fábricas de cemento de Tudela Veguín inicien proyectos de valorización energética, mediante la sustitución de del combustible fósil tradicional, el coque de petróleo, por residuos como la madera, los neumáticos, las gomas troceadas o la glicerina. La Fundación CEMA celebra hoy en Oviedo una jornada sobre este tipo de procesos y sus beneficios ambientales.





