
Los asaltantes accedieron al local aprovechando la salida de un cliente. Llevaban la cara tapada y cada uno portaba un arma. Según explicaron fuentes policiales, los ladrones gritaron: «¿Esto es un atraco!» y amenazaron a los trabajadores con la pistola para que les entregasen el dinero que tenían a mano. No intentaron abrir ni forzar la caja fuerte ni el dispensador de efectivo, ambos con apertura retardada.
Los dos hombres permanecieron en la oficina aproximadamente cinco minutos. Durante ese tiempo, uno de los trabajadores del banco consiguió accionar el botón de alarma que conecta directamente con la central de seguridad y que se encuentra situado bajo las mesas y el mostrador. El Cuerpo Nacional de Policía puso en marcha en ese mismo momento un dispositivo especial. Sin embargo, cuando los agentes se personaron en el lugar los dos individuos había huido. Lo hicieron a pie, tal y como relataron varios testigos que vieron salir corriendo a los autores. Según las primeras investigaciones, se trata de dos personas de nacionalidad española y de mediana edad.
Dispositivo de vigilancia
En el mismo momento en que la Policía tuvo conocimiento de los hechos, se puso en marcha un dispositivo de vigilancia y cierre de la ciudad para tratar de localizar a los asaltantes en el que participó la Policía Local y la Guardia Civil. Los delincuentes podrían haber recibido ayuda de terceras personas, que los estarían esperando en un vehículo en alguna calle adyacente. Los investigadores revisan ahora los vídeos de los circuitos internos y repasan las declaraciones de los testigos.
El atraco se perpetró cuando en la oficina se encontraba un cliente que acababa de realizar un ingreso en efectivo. El hombre fue testigo del episodio y comprobó cómo los asaltantes se apoderaban de una gran suma de dinero que él mismo acababa de entregar a la persona que se encontraba al frente de la caja.
El 11 de noviembre de 2006, empleados y clientes de una oficina bancaria de Banesto en la calle Corrida vivieron un episodio de similares características. Dos hombres se llevaron 12.700 euros tras encañonar con pistolas a los trabajadores y huir posteriormente.





