
Así lo expresó ayer Cristina Moreno, portavoz de la plataforma ciudadana contra el muro de Cabueñes, tras haber presentado las 2.865 alegaciones recogidas contra el plan y haberse reunido con miembros del grupo municipal del PP. Moreno aseguró que están a la espera de encontrarse también con IU, aunque por el momento se han adelantado a la cita y ya les han mandado su mensaje. Moreno instó ayer a la coalición a abstenerse cuando llegue el momento de la aprobación definitiva del plan en un Pleno municipal. «Ahora deben demostrar que son de izquierdas y que no se mueven por intereses económicos que achacan a otros». Por el momento, la plataforma dice tener el apoyo del Bloque por Asturias, aunque no de forma oficial. «Creemos que nos van a apoyar. Uno de sus portavoces ha firmado una de las alegaciones».
Al margen de las posturas políticas, la plataforma ha presentado sus alegaciones (tanto de vecinos de la propia parroquia como de otras y también de la zona urbana), basándose principalmente en tres cuestiones. Porque los vecinos dicen que el plan urbanístico carece de tres cosas necesarias: estudio de impacto estructural, estudio de sostenibilidad ambiental y estudio acústico. Además, reclaman también un informe sobre las sombras que pueden dar los edificios que se levantarán en la zona. Todo ello, dicen, hace que no se haya tenido en cuenta una «evaluación de las repercusiones que la transformación de esta zona rural va a suponer para los vecinos y para el medio ambiente».
La plataforma defiende que no sólo los vecinos se van a ver afectados, sino también el Hospital de Cabueñes, la Universidad Laboral y, especialmente, el colegio público de la parroquia, un centro que «siempre ha sido un referente, y que ahora va a quedar tapado por un muro de edificios, un edificio histórico que queda absolutamente desprotegido». Los vecinos alegan que la ley sostiene que en lugares de paisaje abierto y natural de especial interés, que posea características histórico-artísticas, típicos o tradicionales «no se permite que la situación, volumen, altura de los edificios, muros y cierres y la instalación de otros elementos rompan la armonía del paisaje, desfiguren la perspectiva del mismo o limiten o impidan la contemplación del conjunto».
Los vecinos defienden las características plenamente rurales de la zona y rechazan que «hagan allí un Viesques». La plataforma destacó la respuesta vecinal contra el plan e instó al equipo de gobierno a «venir a Cabueñes y verlo».





