
«Cuando se construyó el nuevo centro la directiva se reunió y acordaron ceder el espacio al Consistorio para que lo derribara. Aquí entraron en agosto o setiembre de 2007, así que debieron de tirar las escuelas por esas fechas. En definitiva, dentro de pocos meses hará un año que sufrimos este problema», explica José Antonio Gutiérrez, nuevo presidente de la entidad vecinal.
«Dejaron el lugar a medio derruir. La torre derecha tuvo que permanecer en pie por temas de cableado, según tengo entendido. Nosotros lo que queremos es que por lo menos adecenten el resto, pues está lleno de escombros. Además, no lo cercaron con vallas y esto supone un gran peligro para los chiquillos, que ven allí una zona más de juegos y aventuras. Al lado tenemos un parque y dos campos de fútbol sala, luego hay bastantes niños. Hace unos días tuvimos que sacar de allí a cuatro o cinco chavales», comenta Gutiérrez. Y añade: «Cada día recibo quejas de los vecinos. Hace cuatro semanas enviamos una carta por registro al Ayuntamiento, prácticamente fue mi primera notificación. La semana pasada enviamos otra y así seguiremos hasta que haga falta».
Aceras en Lloreda
En otro orden de cosas, el presidente de Evaristo Valle puntualizó que los vecinos de Tremañes piden que se construya una acera a lo largo de toda la avenida de Lloreda, no una pequeña prolongación frente a la sucursal de Cajastur, «pues cada vez que llueve allí se crea un barrizal».





