
En ese sentido, el presidente de la entidad rojiblanca afirmó que «todo lleva un tiempo y tenemos que trabajar con orden. El Sporting tiene muchos abonados que hay que recolocar e intentar ocasionarles, en el futuro, las menores molestias posibles a causa de las obras. Eso está claro y, para ello, necesitamos que se empiecen cuanto antes».
Sobre la ampliación del aforo, Vega-Arango señaló que no sabía nada, aunque añadió que si esos fueran los planes «estaríamos encantadísimos, sería fantástico, nos alegraría mucho, pero no tengo ningún tipo de noticia al respecto. ¿Ascenso? Me gusta ser cauto y muy prudente. Si se produjera, tomaríamos todas las medidas necesarias. Ahora hay que ser práctico y tenemos todos que sumar».
Escépticismo en el PP
Bastante más crítico se mostró el concejal del Partido Popular Pedro Muñiz, quien la pasada semana presentó la propuesta de su grupo político de derribar grada a grada El Molinón y construirlo de nuevo y en el mismo lugar. «Somos muy escépticos -señaló el edil popular- porque llevan ya casi un año de retraso. La empresa tiene que salir a decir algo, pero quedan muchas preguntas sin contestar. ¿La ampliación del aforo ya estaba en el proyecto inicial? ¿Se cambiará el proyecto de ejecución si asciende el Sporting? La verdad es que no sabemos qué planes tienen de verdad y no confiamos demasiado en todas esas manifestaciones». Pedro Muñiz insiste en que la única salida razonable para la actual situación de El Molinón es la del derribo de las gradas y que en resto sólo son parches que en nada solucionarán la actual situación del campo municipal.
Criticas a la gerente
Igualmente, el concejal del PP criticó la contratación de Susana de la Rubia como gerente de La Ruta de El Molinón. «Claro que tiene buenas relaciones con el gobierno municipal. De hecho, fue persona de confianza de la alcaldesa en el Ayuntamiento. Luego, la contratan en el balneario y cuando esta empresa se cansa de ella, ahora para El Molinón. Vamos, de risa», afirmó el concejal popular, a la vez que apuntó que «Susana de la Rubia no era funcionaria, entró en el Ayuntamiento de la mano de la alcaldesa para llevar, entre otros asuntos, temas relacionados con la redacción de pliegos de condiciones.
Abundando en el tema, el concejal señaló que «parece que la contrataron como consentidora para que el Ayuntamiento no les ponga ni un solo problema. Es curioso que personas que han desempeñado puestos de confianza en el Ayuntamiento, una vez que lo dejan, no tengan ninguna incompatibilidad. Asesora en asuntos de infraestructuras y, luego, se va a empresas semipúblicas, caso del balneario o El Molinón. Se dice que conoce la administración. No, lo que conoce es a la alcaldesa».





