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«Podía haberlos matado a todos»
Josef Fritzl dice que «no soy un monstruo» y asegura que todas las informaciones publicadas son «parciales»
08.05.08 -

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«Podía haberlos matado a todos»
Fritzl, durante unas vacaciones en Tailandia / E. C.
Hace una semana, Josef Fritzl, el hombre más odiado de Austria, confesó haber encerrado a su hija Elisabeth en el sótano de su casa durante 24 años y de haberla convertido en su esclava sexual con quien engendró siete hijos. Pero ayer, el ingeniero electrónico y empresario, de 73 años, envió, a través de su abogado, un mensaje a la prensa donde asegura que «no soy un monstruo» y que todas las informaciones que se han publicado sobre el caso son «parciales».

Sin mostrar ninguna señal de arrepentimiento por el crimen cometido y sin mencionar tampoco una sola palabra sobre el martirio de sus hijos nacidos en cautiverio, Fritzl se defiende con un argumento patético: «Podría haberlos matados a todos, entonces no hubiese pasado nada. Nadie me habría descubierto», escribe en un mensaje que su abogado envió al periódico austriaco 'Österreich' y que fue reproducido también por el 'Bild' de Alemania.

Fritzl también recuerda, en un intento para mejorar su imagen, que su hija Kerstin de 19 años aun está con vida gracias a él. «Gracias a mi, Kerstin sigue viva. Yo me preocupé de llevarla al hospital», añade. De hecho, esa decisión llevo a la policía a descubrir el peor caso de incesto y abuso sexual que recuerda la historia criminal austriaca.

Kerstin nació en el calabozo construido por Fritzl en el sótano de su casa y, después de mantenerla encerrada durante 19 años, su padre la sacó, casi moribunda, para llevarla al hospital de Amstetten. Una llamada telefónica anónima alertó a la policía, que detuvo a Fritzl en las inmediaciones del hospital el 27 de abril pasado.

Elementos biográficos

Al día siguiente, el monstruo de Amstetten confesó, de forma parcial, los crímenes cometidos y desde entonces guardó silencio hasta ayer, cuando accedió a revelar detalles personales ante la fiscal Christiane Burkheiser que lo interrogó durante una hora y media en las dependencias de la cárcel de St. Pölten.

«Se mostró dispuesto a cooperar y prometió referirse a los hechos que se le imputan, dijo el portavoz de la fiscalía, Gerhard Sedlacek. «El interrogatorio giró esencialmente sobre los elementos biográficos personales y sobre la carrera profesional del acusado», añadió. La próxima entrevista con el acusado se celebrará en un par de semanas.

Desde su primera confesión parcial, realizada al día siguiente de su detención, Fritzl decidió, aconsejado por su abogado Rudolf Mayer, guardar silencio sobre los crímenes cometidos. El abogado ya anunció que pedirá que a su cliente se le considere «irresponsable penalmente» a causa de sus problemas psiquiátricos.

Pero si la justicia decide que Fritzl es responsable de sus actos, puede ser condenado a cadena perpetua si se demuestra que el fallecimiento de uno de sus siete hijos nacidos en cautiverio, se debió a un homicidio por negligencia. En caso contrario, se enfrentaría a una pena de 15 años de cárcel por violación o 10 años por secuestro, unas condenas que no son acumulativas.

El director de la prisión en la que se encuentra, Guenther Moerwald, aseguró por su parte que el detenido, que comparte celda con otro reo, «no causa ningún problema» y que «es tranquilo y listo». No obstante, rechazó tomarse la hora diaria de la que dispone para caminar en el patio de la cárcel. «Se está acostumbrando poco a poco a la vida en prisión», dijo Moerwald al diario Osterreich.

Leyes más duras

El Gobierno austríaco anunció ayer que endurecerá las leyes sobre delitos sexuales tras la conmoción causada por el 'carcelero de Amstetten'. Según informó la radio pública (ORF), las nuevas medidas incluyen doblar el actual plazo de 15 años tras el cual los delitos sexuales son eliminados de los antecedentes penales.

Ese periodo, que en el caso de Fritzl le permitió adoptar a tres de sus hijos-nietos al haber desaparecido de su ficha una condena por violación de 1967, sería ampliado hasta 30 años.

Para casos especialmente graves, el expediente criminal mantendría el registro de delitos sexuales de forma permanente. Tras una reunión del Consejo de Ministros durante la que se debatió este terrible caso, el canciller Alfred Gusenbauer aseguró que es «totalmente inconcebible» que criminales condenados por delitos sexuales puedan adoptar a niños en el futuro.

El Parlamento austríaco respaldó ayer mayoritariamente los planes del Ejecutivo formado por socialdemócratas y democristianos, que cuenta con una mayoría absoluta.

La medida se prevé que entre en vigor el primero de enero del próximo año, aunque el vicecanciller, Wilhelm Molterer, aseguró que harán todo lo que puedan para que se apliquen «cuanto antes».

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