Si se llevan a cabo los planes previstos por Educación, el colegio perderá a partir del próximo curso un aula del Primer curso, lo que en opinión de los padres crearía «una masificación de los alumnos y una dispersión de los sobrantes en otros centros». Además, critican que sobre la selección de estas plazas, «aún no se tiene conocimiento, cómo, cuándo y bajo qué criterio se van a decidir».
Los padres creen que esta masificación «redunda en una pérdida de calidad de la enseñanza, la cual en estas edades consideramos de suma importancia, pues es donde comienzan y se marcan los parámetros del futuro desarrollo académico de nuestros hijos».
En el próximo curso serán un total de 34 los alumnos que accederán al colegio Maestro Casanova y, al siguiente, se incrementará el número hasta los 54. «Observando estas cifras, la reducción de aulas no tiene sentido ni lógica, dado el aumento de escolares que optan a ese centro», aseguran los padres.
Además, denuncian que estas medidas «no se han consensuado con ningún tipo de organización, ni política, ni sindical, ni de padres de alumnos», por lo que creen que estos recortes «no se ajustan a parámetro alguno de lógica y que sólo atienden a una justificación económica».





