Los tres partidos parlamentarios están jugando a la gallina ciega, moviéndose como si estuvieran ciegos aunque gozan de excelente vista para saber que nada es como aparenta. La situación económica en España y en Asturias no está para bromas, así que desde las instituciones no se puede paralizar la inversión y el gasto público. En vez de asumir esta realidad, que no estaba en el programa, los tres grupos disimulan y se atienen al guión oficial: los presupuestos están prorrogados y la oposición examinará con gran celo cualquier intento del Gobierno de utilizar recursos que no estaban en el presupuesto del año 2007. El guión oficial dice que la oposición tiene mayoría en la Cámara y que el Gobierno se encuentra atado de pies y manos, sin capacidad de maniobra.
La crisis económica rompió los moldes de la prórroga presupuestaria, y el partido que quiera inmovilizar los recursos económicos que tiene el Principado pagará un alto precio político. Lo más lógico es que se dejen de zarandajas y negocien con agilidad sucesivas partidas de gasto. La oposición puede imponer sus preferencias, pero lo que no sería de recibo es que ayudara a frenar la actividad económica.





