Según afirma, en todas las instancias a las que ha acudido le han asegurado que, ahora mismo, nada impide que el niño esté con ella. Pero tampoco que esté con su padre. Y por muchas trabas que le pongan ahora para ver al niño, tampoco puede forzar a la familia paterna a que le dejen verlo si no es con una orden judicial de por medio. Simplemente, tiene que esperar.
«Y tal y como se ve que está la justicia, ¿cuánto tiempo tendré que esperar para que se resuelva el proceso? ¿Seis meses? ¿Siete? ¿Un año?... Por Dios, estamos hablando de un niño muy pequeño...», se lamenta.
De todos modos, la vía judicial parece la única salida que le queda. Ahora, aguarda a que le asignen un abogado gratuito «en una semana o quince días».





