
Eduardo Fuente planteó estos objetivos durante la clausura de las actividades del 25 aniversario del colegio. Ayer se descubrió una placa conmemorativa en el vestíbulo del edificio. Al acto acudieron la concejala de Educación, Concepción García, el director general de Ordenación Académica, Luis Enrique García Riestra, y Silvino Lantero, inspector de educación.
En su discurso, Fuente resaltó el proceso en el que está inmersa la escuela pública y alentó a que «los centros públicos no queden como reducto de los alumnos inmigrantes, pertenecientes a clases desfavorecidas o con necesidades educativas especiales». Pidió, sin embargo, que si éste va a ser su futuro, se haga «de forma inclusiva» dotando a los centros «con recursos humanos y materiales para que su calidad en la enseñanza no se resienta».
Con las obras de ampliación del instituto y la implantación de la escuela de Formación Profesional, La Ería se convertirá en uno de los complejos educativos más amplios del municipio. Luis Enrique García Riestra valoró la continuidad del «proyecto educativo» y la renovación de un compromiso para dotar a los alumnos de la zona de un «itinerario» educativo completo.
Aniversario
El colegio de La Ería festejó ayer la jornada de puertas abiertas con la visita de antiguos alumnos y profesores. Por los pasillos del centro podían verse carteles y composiciones hechas por ordenador que repasan la historia del centro.
A lo largo de toda la semana, el medio millar de alumnos ha participado al menos en una actividad cultural, como cuentacuentos, exposiciones, conferencias o proyecciones audiovisuales. Por colofón final, los antiguos profesores disfrutaron de una cena ayer por la tarde. Hoy por la mañana se entregarán los trofeos a los alumnos vencedores de distintos talleres y los más pequeños realizarán, por última vez, su 'desfile de la Bruj-Ería'; «si el tiempo lo permite y resisten los vagones», añadió Fuente.





