Acostumbrados a la música en vivo de los clubes más en boga de la escena musical de Nueva York, Josh y sus colegas Sarah, Brian, Dan y Pat interpretaron en Oviedo temas del cedé 'Anthems For The Long Distance' y canciones que aún hacen vibrar a los viejos rockeros y a los amantes del soul nacido en la factoría Motown.
Para el público europeo y la crítica especializada, Josh Dion no pasaba de ser el baterista de cabecera del veterano guitarrista Chuck Loeb. En la actualidad, comienza a ser valorado por su enorme potencial individual; por la fuerza arrolladora que imprime a la percusión y por la expresividad vocal que consigue en directos palpitantes que, lejos de defraudar, sorprenden a fuerza de entrega y entusiasmo. En vivo, su puesta en escena es un derroche de ilusión y facultades.
Dion se presentó en su primera actuación en Asturias en formación de quinteto. Le acompañaron en el escenario el excelente guitarrista Dan Hindman; Brian Killeen al bajo; Pat Firth, en los teclados, y Sarah Versprille, como contrapunto vocal. 'Feel' y 'Line Em Up' destacaron en una noche animada por el aplauso enfervorizado del auditorio.
Los miércoles musicales de Cajastur se despiden hasta la próxima temporada dejando para el recuerdo propuestas a las que muchos programadores, pendientes de las modas y las tendencias comerciales, suelen dar la espalda. Del jazz al pop, de la world music al folk, por la sala de Cajastur desfilaron, entre otras, figuras de la talla de Jorge Pardo, Moncef Genoud, Sachal Vasandani y Franca Masu. Un deleite semanal al alcance de todos los públicos. Felicidades a los responsables y, hasta pronto.





