
La coalición acogió con «cautela» el cambio de actitud del Ejecutivo, y Llamazares recordó que «no es la primera vez» que hace gala de su voluntad de cambio del modelo y luego sus intenciones quedan en nada. Pero como no era cuestión de dejar pasar la oportunidad, el líder de Izquierda Unida precisó que la propuesta de reforma de su grupo incluye la ampliación de 350 a 400 los diputados del Congreso, un tope que ya prevé la Constitución. Los 50 escaños de diferencia se elegirían en una circunscripción nacional de 'restos', en la que se contabilizarían los votos con que cuentan los partidos una vez hecha la asignación de escaños.
Ley d'Hont
Llamazares también propuso reducir a uno el mínimo de diputados que se pueden elegir en las provincias menos pobladas. Un tercer cambio es la sustitución de la ley d'Hondt por la fórmula Saint Lagüe para la asignación de escaños. Llamazares dijo que este modelo se aplica en los países nórdicos y es «uno de los que mejor cumple las propiedades de un sistema electoral proporcional». Con estas innovaciones, IU-Iniciativa per Cataluña cree que en los pasados comicios podría haber llegado a 11 o 12 representantes en el Congreso, en lugar de los dos actuales. Así, sería la tercera fuerza.
El movimiento del Ejecutivo también recibió el aplauso de Izquierda Unida de Asturias. Su secretario de Organización, Ángel González, instó a José Luis Rodríguez Zapatero a agilizar «con urgencia» la reforma porque «el sistema actual es muy injusto y pervierte gravemente la representación que surje de las urnas». González, que pidió al Ejecutivo que no deje este proceso «en papel mojado», aseguró que llevarlo adelante es «una obligación democrática».





