
Por otro lado, aseguran que Pérez Prieto, además del sueldo, «se llevaba calentitos a casa otros 3.000 euros de media todos los meses en dietas». También se preguntan «dónde ha ido a parar todo el dinero que entró en las arcas municipales» en la época de bonanza constructiva vivida en los últimos años.
Ante estas acusaciones, Pérez Prieto rebatió que «todos los gastos están más que justificados» y que él, como alcalde, puede «haber metido la pata, pero nunca la mano en la caja». Especificó que «cada año se rinden cuentas sobre la ayuda humanitaria y yo, además de la de Cabrales, gestioné durante años la de las dos Peñamelleras, Ribadedeva y Piloña, y nunca hubo ningún problema al respecto», recordó.
En su opinión, la actitud contra él del grupo de Gobierno es debida a que «están enrabietados porque se hicieron públicos sus sueldos». Y es que, según Prieto, «éstos sí que entraron a saco en el Ayuntamiento». Como ejemplo pone los «162.000 euros para gastos diversos de protocolo que se crearon paralelamente a los 15.000 destinados a dietas». Asegura que, si se divide, «son bastantes más de 3.000 al mes» y que esta fórmula está ideada «para maquillar las cifras».
También insiste en que su gestión fue totalmente transparente, que redujo la deuda y que, de los 16 años que lleva en el Ayuntamiento, «hasta el año 2000 no cobre ni un sueldo y, desde luego, no era tan alto como el que cobran ahora». Explica que fue en el año 1999, «cuando el PSOE entró un año a gobernar» cuando se empezó a cobrar en el Ayuntamiento cabraliego.
En cuanto a las acusaciones sobre el dinero que «no encuentran en las arcas municipales», Pérez Prieto quiere recordar que, en los últimos años, «se ha estado pagando un crédito de más de 100 millones de pesetas de los que, cuando dejé el cargo, sólo quedaban por pagar 12».





