
-La recesión no parece afectar al sector turístico. Los economistas consultados por EL COMERCIO lo califican de auténtico misterio.
-No hay ningún misterio al que el turismo no sufra tanto la recesión económica: vivimos de cara a la galería y las vacaciones son importantes. Aunque luego, en casa, haya bocadillos.
-Entonces, ¿para ustedes no habrá crisis?
-Va a haberla, por supuesto. 2008 y 2009 van a ser años de recesión, pero no lloverá igual para todos. El que no tenga una estructura preparada para las vacas flacas, sufrirá. Pero nosotros, en el Hernán Cortés, menos no podemos ser, así que, para manzanas asadas, sacaremos. Que el marisco da mucho colesterol.
-De hecho, en el primer trimestre los hoteles de Gijón bajaron un 30% los precios.
-Yo los mantuve. Pero, ciertamente, en un momento de crisis cada uno hace lo que puede.
-Usted ofrecía alojamiento y cena en restaurante de lujo.
-Es una forma de dar a conocer Gijón y sus restaurantes. Y funcionó. No como se pensaba, pero sí los clientes venían y se llevaban la oferta impresa, para ir al restaurante que querían y pedir uno de los platos.
-Si ahora sufren, ¿qué pasará en los próximos años? Está prevista la apertura de dos hoteles de cinco estrellas en la ciudad...
-No hay que ponerle puertas al campo. Mientras haya un empresario dispuesto a arriesgar su dinero, él sabrá. Ahora, yo estoy encantado con que abra el hotel de los Masaveu.
-¿Le gusta la competencia?
-Es que el hotel de cinco estrellas que preparan los Masaveu en Poniente va a ser el Reconquista de Gijón. Un edificio emblemático que atraerá a congresos de calidad.
-La ciudad ya tiene ahora dos sedes de congresos: la Feria y la Universidad Laboral, donde, por cierto, va otro 5 estrellas.
-No mezclemos churras con merinas. El de la Laboral es un cinco estrellas justito y los congresos que se celebren allí serán pequeños. La Feria seguirá albergando los que necesiten gran infraestructura. Pero, los congresos de dinero, los de 400 o 500 personas, de nivel económico alto, irán al Masaveu y el hotel beneficiará al entorno.
-¿Y a usted?
-A mi, en tercer lugar, pero primero al Silken Ciudad de Gijón, que será como su hotel de apoyo. Lo que está claro es que el hotel de los Masaveu será como el que el que Fran Gehry hizo para el marqués de Riscal en Elciego: el referente de la ciudad.
-La obra aún no ha comenzado. ¿No corre riesgo de paralización?
-La familia Masaveu es la fortuna más importante de Asturias. Apuestan por la diversificación para rentabilizar sus empresas. Esta obra no corre peligro.
El Caldea asturiano
-La obra que si parece correrlo es el balneario. Ahora su apertura se retrasa a finales del verano.
-El retraso supone una molestia porque yo ya lo tenía incluido en las reservas para este verano. Tenía previsto regalar un pase a los cliente. Pero tal y como han ido las cosas es mejor que lo aplacen, porque el proyecto necesita mejoras evidentes.
-¿A qué se refiere?
-A que no cumple las normas de calidad que se han autoimpuesto los referentes de talasoterapia de Europa: que la toma de agua se realice, como mínimo, a 600 metros. Así lo hace la principal institución europea, el balneario de Saint Malo, donde iba Grace Kelly con sus hijitos. Ese establecimiento, situado a pie de una playa de bandera azul, la de Sillon, ya hace 42 años que decidió tomar agua a 600 metros. Ahora, en Gijón se plantea una instalación con toma a pie de playa. Eso no tiene ningún sentido y debe ser remediado.
-¿Y por qué no se ha hecho hasta ahora?
-La ex gerente, Susana de la Rubia, dijo que no se podía poner esa tubería porque el fondo marino no es demasiado profundo y con ese tubo no pasarían los barcos al puerto deportivo.
-Tampoco podrán pasar si lo hacen ahora.
-Sí, porque la Autoridad Portuaria acaba de autorizar voladuras para lo mismo, pero en La Osa. Pues, con el dineral invertido en el megapuerto, y dado que la ampliación convertirá a Poniente en una piscina, debe ser el puerto el que haga la obra. El balneario va a ser el elemento más emblemático de la ciudad. Desde luego, a nivel turístico, será lo más importante que se haya hecho nunca. Pero tienen que hacerlo bien, debe tomar el agua a 600 metros.
-¿Tan bueno va a ser?
-De largo, el mejor del país. Será el Caldea (el balneario de referencia en Andorra) asturiano. Pero el puerto tiene que ampliar la tubería. Igual que alquilar un espacio en la ampliación para los astilleros y convertir los actuales en un bulevar de comercio y ocio. Como hizo San Francisco con el Muelle 39.
-Acabamos y no dijo nada de su web sobre Asturias...
-¿Qué voy a decir? Mi web es líder en la red. Pones Asturias e imágenes y la primera página es la mía. Son 300.000 visitas y más de dos millones de descargas. Pero, yo no lo hago por competir, sino porque entiendo que Asturias necesita mejorar su promoción. La página es la primera oenegé turística virtual: me cuesta un riñón y, a mi, no me reporta nada.





