
Inesperada fue su aparición, más que nada por la hora de la misma, ya que coincidió con el término de la rueda de prensa del míster y con un avispero de cámaras y fotógrafos a las puertas de la sala de prensa. «Estoy animado por la marcha del equipo. Es lo que falta. Tener ánimo y que las cosas salgan bien». Esas fueron las primeras palabras de José Fernández, cuyos encuentros con Vega-Arango y Antonio Veiga, no obstante, son bastantes frecuentes.
El principal accionista hizo acto de presencia poco antes de la una de la tarde. Lo hizo hablando por el móvil y sin hacer ningún tipo de declaración. Entró en las oficinas, donde fue recibido por el presidente rojiblanco. El encuentro, calificado de cotidiano por ambas partes, se prolongó por espacio de casi una hora, hasta que, sobre las dos de la tarde, José Fernández y Manuel Vega-Arango abandonaron el edificio en dirección al aparcamiento trasero.
Fue entonces cuando el ex presidente rojiblanco atendió a los medios presentes, pocos ya a esa hora. «Después de diez años de sufrimiento, la afición y todos nos merecemos una satisfacción. Y creo que este año la gente nos la va a dar», afirmó el principal accionista sportinguista, escoltado, a unos metros, por el dirigente rojiblanco. «¿Acariciar el ascenso? Casi lo tenemos en el bolsillo, pero también depende de lo que hagan los rivales», continuó el gijonés sin detener su marcha hacia el vehículo.
Fernández no eludió las preguntas. Aseguró que el salto a Primera División sería «muy importante para la sociedad, para Gijón y para Asturias», insistió en que «dar una satisfacción, después de lo que se ha sufrido, sobre todo los seguidores, sería impresionante», y alabó la labor tanto del cuerpo técnico, encabezado por Manuel Preciado, como del consejo de administración, que «lo está haciendo francamente bien y que no se volverá loco en caso de ascenso porque ya han pasado las suyas como para volver a reincidir».
El máximo accionista del Sporting también tuvo palabras para la Real Sociedad y los presuntos maletines que cada semana viajan desde San Sebastián hacia los rivales del conjunto rojiblanco y también del Málaga. «De eso se habla, como hace muchos años también ocurrió con el Levante del presidente Villarroel, que también andaban comprando partidos. Pero, al final, de qué les vale. Estarán más animados, pero no quiere decir que sean mejores», insistió Fernández, que regresó a Mareo por la tarde.





