
En el seno del club gijonés hay inquietud por las comunicaciones que llegaron procedentes de los vestuarios del Sevilla Atlético, Cádiz y Tenerife en los partidos en los que se enfrentaron a los citados equipos. En el caso del Málaga, esta referencia se tuvo en el encuentro que jugó en Vigo y también en el del pasado sábado, ante el Nástic, pese a que el equipo tarraconense estaba en posiciones de descenso y necesitaba ganar.
En el Sporting preocupa más la fórmula descubierta en Tenerife. La prima que circuló por la capital isleña el pasado fin de semana fue de 50.000 euros para repartir entre los 'chicharreros', con un incremento de cuatro veces más en el caso de que la Real Sociedad logre el ascenso.
El planteamiento sorprende, porque se interpreta que es un formato de compra encubierta, ya que la próxima visita que recibirán los tinerfeñistas será el equipo donostiarra, que necesitará ganar en el Heliodoro Rodríguez para mantener sus aspiraciones de ascenso, condición para hacer efectivo el pago.
En el vestuario tinerfeño provocó cierta tensión que el importe ofrecido fuera a ser repartido sólo entre los 18 inscritos en el acta del partido. Esta circunstancia provocó la intervención del presidente de la entidad isleña, quien conoció la propuesta a sus jugadores antes de iniciarse el partido contra el Sporting.
En el seno del club tinerfeñista se asume este hecho con cierta normalidad. Incluso se especula que podría ser uno de los motivos de la marcha del director deportivo Alfonso Serrano, quien se despidió con un escueto comunicado.
Desde San Sebastián se trata de contrarrestar este asunto con quejas de Lillo a determinados arbitrajes, con acusaciones de falta de profesionalidad para determinados colegiados.
En Gijón se espera un Salamanca incentivado, pese a que aún no tiene la permanencia asegurada, lo mismo que en Málaga se da por hecho que el Hércules llegará primado a La Rosaleda. Parece que la Real tiene ahora más confianza en alcanzar a los andaluces que a los rojiblancos.





