La demandante relató que había observado cómo la cliente escondía un vestido en el interior de su chaqueta. Cuando le pidió que lo devolviese la mujer negó haberse apropiado de ninguna prenda. Tras un forcejeo la denunciante logró recuperarlo, a pesar de que la clienta se mostraba agresiva.
Posteriormente la detenida entró en otro establecimiento, en el que pidió un cuchillo para hacer un bocadillo. Con el arma volvió a la tienda de ropa, aunque la dependienta pudo cerrar a tiempo la puerta al ver la intención de la mujer. La detenida empezó a golpear la puerta con el cuchillo, pero finalmente abandonó el lugar al ver que con sus acciones estaba llamando mucho la atención.
Intenta quemar un bar
El martes también fue detenido en Gijón un ciudadano rumano, vecino de Oviedo, que había intentado quemar un bar de La Calzada. El detenido había vertido gasóleo por el local, en represalia por una supuesta deuda que no había sido satisfecha aún por el dueño del establecimiento.





