
Problemas de suministro
Por otro lado, en la capital de Sichuán, Chengdu, comienzan los problemas de suministro de alimentos básicos y agua embotellada, razón por la que ha cobrado aún más importancia la sanción que las autoridades chinas han impuesto a 17 personas por difundir rumores falsos que, un comunicado del Ministerio de Seguridad Pública asegura que «minaron la confianza de la población». Una confianza que el Gobierno quiere afianzar con la información sobre las 5.500 personas que han sido rescatadas de las ruinas de edificios, y con la aceptación de ayuda extranjera. Tres equipos de expertos en catástrofes naturales, procedentes de Japón, Rusia y Taiwán, llegarán hoy a Chengdu para unirse a los 130.000 soldados chinos desplegados en la zona afectada.
China también descartó ayer la aparición, hasta ahora, de epidemias, aunque el viceministro de salud, Gao Qiang, no descartó la posibilidad de que se produzcan brotes más adelante. «La meteorología, que parece que se mantendrá favorable los próximos días, jugará un papel fundamental en este asunto», aseguró. El Gobierno también trató de calmar a la población cercana a las 400 presas que parecen haber sufrido daños. «Algunas que esperábamos ver en malas condiciones no tenían grietas de importancia, así que podemos descartar un grave problema», comentó en la televisión provincial de Sichuán uno de los ingenieros militares enviados a revisar las instalaciones.
Los médicos que se encuentran en el norte de la provincia de Sichuan, la zona más afectada por el seísmo, sin embargo advirtieron ayer de que a medida que pasan los días aumenta el riesgo de epidemias entre los supervivientes debido a las decenas de miles de cadáveres aún sepultados.
En cuanto a víctimas extranjeras, ayer se confirmó la muerte de la primera, un hombre de nacionalidad alemana, y varios siguen desaparecidos, aunque un grupo que se encontraba incomunicado en el parque de Wolong fue evacuado en helicóptero y todos sus integrantes se encuentran a salvo.
Las autoridades chinas han detenido a 17 personas por difundir, sobre todo a través de Internet, falsos rumores sobre el terremoto que ha asolado el suroeste de China . Aunque el Ministerio de Seguridad Pública no señaló a qué falsos rumores se refiere, han circulado en los últimos días noticias en internet que fueron rápidamente desmentidas, como anuncios de que se iba a producir un nuevo seísmo o fuertes réplicas.
Maliciosos rumores
Las autoridades han llevado a cabo las detenciones en 11 divisiones administrativas de China, después de encontrar más de 40 mensajes con «maliciosos rumores», señaló la información oficial.
Las penas a los detenidos fueron en la mayoría de los casos una «advertencia» de las autoridades tras un corto periodo de detención, aunque dos de ellos continúan bajo custodia de las autoridades, situación que según la ley china podría prolongarse durante 15 días como máximo.
Tras el terremoto, han circulado por el internet chino algunas 'teorías de la conspiración' en torno al suceso, como la que compara el seísmo de esta semana con el de Tangshan (1976, 240.000 muertos), que los supersticiosos consideraron un «castigo divino» por la Revolución Cultural y la época maoísta, que terminó ese mismo año.
La ciudad de Beichuan, que tiene alrededor de 160.000 habitantes es, ahora mismo, una inmensa montaña de ruinas, en la que la tierra tiembla todavía a cada minuto y donde decenas de miles de sepultados tienen, según los médicos militares, las últimas horas de esperanza para salir con vida.







