El sistema consiste básicamente en un programa informático que capta los datos que recibe de los sensores instalados en los 77 puntos de medición repartidos por el casco urbano, y que registran el paso de los vehículos. Ese sistema informático evalúa entonces las horas y días con mayor intensidad en cada zona y regula los tiempos y frecuencias de las fases de los semáforos de esa zona de acuerdo con esos datos. Además, y en casos puntuales, el agente o los agentes que dirijan el sistema desde la sala habilitada en las dependencias de la Policía Local en el estadio Suárez Puerta, podrán accionar y regular cualquier semáforo de la ciudad sin necesidad de desplazarse «y viendo además cómo influye eso en otras zonas», explicó Eloy Calzón.
Esta medida supondrá un paso importante en la mejora de la seguridad vial en el municipio, según destacaron el edil del área de Tráfico, Luis Ramón Fernández Huerga, y el propio Eloy Calzón, quien, como reflejo del avance que puede suponer el nuevo sistema, recordó que cuando ingresó en la plantilla, «cada tarde salían 21 agentes a regular cruces».
Pero, además, las características del nuevo sistema tienen otra serie de potenciales aplicaciones que reconocieron tanto el edil como el Jefe de la Policía Local o la propia alcaldesa, Pilar Varela. El sistema de control del tráfico que funciona desde ayer a pleno rendimiento permitirá liberar carga de trabajo en materia de regulación del tránsito de vehículos para que los agentes se puedan centrar en otras labores «de calle», más relacionadas con la seguridad ciudadana.
A ello se une el hecho de que las propias cámaras pueden servir para detectar infracciones flagrantes, aunque, como señaló Fernández Huerga, «el sistema no está pensado para poner multas». Aún así, en caso de que las cámaras registren infracciones o delitos, se permitirá «una respuesta más rápida de la Policía Local». Si fuera necesario, incluso, la grabación obtenida podría ser remitida como prueba para un proceso judicial.
Otras de las aplicaciones para las que observó una gran utilidad el Jefe de la Policía Local es la posibilidad de utilizar las grabaciones obtenidas por las cámaras para esclarecer las circunstancias que rodean a un accidente. «Todo el mundo asegura que pasó el semáforo en verde, o que el contrario lo hizo en rojo. Ahora podremos saber exactamente quién lo hizo en verde y quién en rojo», explicó el responsable policial.
Así pues, desde ayer las vías que soportan un mayor tráfico en la ciudad están bajo la vigilancia de las nueve cámaras, capaces de leer una matrícula a cientos de metros de distancia. Cada una de ellas está ubicada en puntos especialmente estratégicos en los accesos a la ciudad. Desde la glorieta de Los Canapés hasta la de Buenavista, pasando por el puente de la arteria del puerto sobre la avenida de Gijón, la plaza de los Oficios, el cruce de Severo Ochoa con Jiménez Díaz, el de San Agustín con Fuero, la glorieta de Pruneda con la avenida de Alemania o Francisco Legorburu. La última de las cámaras se sitúa en la plaza de Santiago López, desde la que se puede registrar la situación del tráfico desde la calle de El Muelle al cruce de acceso a El Nodo desde Los Telares, así como buena parte de la avenida de conde de Guadalhorce.
El sistema se complementará en próximos días con la puesta en marcha del nuevo sistema de control de accesos al casco histórico, en el que entrarán en funcionamiento otras once cámaras. «Va a ser una importante mejora del tráfico y del control de las infracciones», aseguró la alcaldesa, tras presidir ayer la inauguración del sistema.






