Y es en este momento, en el que es normal que la ilusión y los nervios se disparen, cuando el sportinguismo debe hacer un esfuerzo por controlar esta expectación para transmitir a la plantilla un ambiente de alegría, pero también, y al igual que hasta ahora, de apoyo total y de serenidad que les ayude a afrontar con confianza y sin precipitaciones los partidos que quedan.
Jugadores, todos ellos, que esta temporada han demostrado que saben controlar la presión y que han logrado no sólo la necesaria regularidad para mantenerse en los primeros puestos, sino que también han obtenido buenos resultados en los partidos, y ante rivales, clave.
Y junto a ellos siempre se han mantenido aquéllos a los que se denomina 'el jugador número 12', un apelativo que se queda corto. La afición ha sido imprescindible para que este equipo disfrute de su posición de privilegio, acompañándole a sus desplazamientos y logrando que los jugadores se sintiesen arropados hasta en los campos más difíciles, llenando las gradas de El Molinón con sus ánimos...
El fútbol asturiano no ha pasado en los últimos tiempos por su mejor situación y tener de nuevo un equipo en Primera sería un paso significativo. El club rojiblanco siempre, y fundamentalmente en los momentos más delicados, ha contado con el respaldo del Gobierno del Principado de Asturias. Confío en que en una semanas estaremos celebrando el ascenso del Sporting. Hasta entonces el mejor camino es continuar apoyando al equipo, tal y como los seguidores han sabido hacer hasta ahora.





