Roberto Marotta se llevó una grata sorpresa por la instalación gijonesa ubicada en El Natahoyo y apuntó que «tiene una calidad enorme y por sus buenas condiciones podrían batirse hasta varios récords mundiales, que darían más realce a la competición, que, a buen seguro, será mejor que la celebrada en Corea y Cali el verano pasado».





