
Las discrepancias que arrastran ambos partidos desde hace tiempo se han visto acrecentadas por el tema del despido de tres trabajadoras municipales en el anterior mandato. Dos de ellas recurrieron y el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) les ha dado la razón.
Estas empleadas laborales denunciaron al Ayuntamiento por un encadenamiento de contrato y perdieron en el Juzgado de lo Social. Pero dos de ellas decidieron recurrir al TSJA, que falló recientemente a su favor. La sentencia dejaba al Ayuntamiento de Noreña dos opciones: o la readmisión a su puesto eventual hasta que se cubra la plaza definitiva, o una indemnización.
El enfrentamiento entre el PSOE e IU surgió al haber aplicado diferentes soluciones para la misma sentencia. Coincidiendo con un viaje del alcalde, el socialista César Movilla, a la Argentina, el alcalde en funciones, Borja Ortea, de Izquierda Unida, avaló la readmisión de una de las trabajadoras, previa consulta en la Junta de Gobierno y con la oposición del PSOE. Por contra, cuando el alcalde se reincorporó a su puesto, optó por indemnizar a la otra afectada.
El coordinador municipal de IU manifestó en su escrito que la opción aplicada por ellos -la readmisión a su puesto- «es la única justa y la única que desde el punto de vista de una organización progresista y de izquierdas se puede sostener». En cuanto a la indemnización que aplicó el PSOE, Cañete cree que esa alternativa es sólo aceptable «si ésa es la voluntad de la trabajadora».
El coordinador local recordó a los socialistas la existencia de un compromiso del equipo de gobierno con los sindicatos, de fecha 19 de noviembre de 2007, para readmitir a las trabajadores en caso de que los tribunales fallaran a su favor. Y asegura que la decisión de sus socios va a tener un alto coste para las arcas municipales.
Cañete aprovechó la ocasión para desvelar que su partido no tiene «oficialmente» conocimiento del viaje del alcalde a la Argentina y de los motivos concretos, pese a compartir gobierno.
Falta de comunicación
La falta de comunicación entre los partidos políticos parece ser la clave de este crisis que puede afectar a la vida municipal, donde las relaciones en el equipo de gobierno son cordiales. Según afirman desde Izquierda Unida, han solicitado «varias veces» una reunión urgente con sus socios para tratar diversos asuntos de importancia, pero no les responden. La última petición fue formulada incluso por fax para que quedara constancia de la solicitud.
En la coalición están también muy descontentos con el grado de cumplimiento del programa de veintiún puntos, que ambos partidos firmaron en el pacto de gobierno. «Hay un alto porcentaje de puntos incumplidos», reconoció ayer el portavoz de IU, Borja Ortea. El concejal desveló también que entre la militancia de su partido existe un mayor número de personas proclives al romper el pacto que a continuar en el gobierno noreñense.





