El senador por Illinois, Barack Obama. /REUTERS
El 85% de los españoles, pendientes de lo que pase en Estados Unidos
El 85% de los españoles considera que las elecciones en Estados Unidos son importantes en el mundo y que su resultado tiene influencia directa en España (el 77,0%). De hecho, más del 62% de los encuestados sigue las elecciones, principalmente a través de la televisión.
El 38% de los españoles prefiere a Barack Obama como próximo presidente de Estados Unidos, según revela el Barómetro MAS Consulting, en el que se indica que Hillary Clinton tiene un apoyo del 34,4% de los españoles y a mucha distancia le sigue John McCain, quien sólo goza de un 5,5% de apoyo.
Asimismo, la encuesta señala que los votantes socialistas, en un 47,1%, se declaran partidarios de Obama, mientras que los votantes del PP, en un 44%, prefieren a Clinton como presidenta.
Otra de las conclusiones del barómetro es que las elecciones estadounidenses se están siguiendo en nuestro país con gran expectación. De hecho, los españoles tienen más conocimiento de este proceso (65,1%) que de los Juegos Olímpicos (63,4%) y mucho más que de las próximas elecciones al Parlamento europeo (16,1%).
Clinton parte esta noche como favorita en Kentucky mientras que Obama se postula como vencedor en Oregón
Obama necesita sólo 17 delegados más para asegurar la mayoría de electos, pero el senador no conseguiría todavía los 2.025 necesarios
La campaña de Clinton confirma que seguirá peleando con uñas y dientes por alzarse con una candidatura que se le presenta esquiva
El senador
Barack Obama, favorito para hacerse con la candidatura presidencial demócrata, espera sellar esta noche su victoria en las
primarias de Oregón, aunque su rival
Hillary Clinton parece dispuesta a disputar ese potencial triunfo.
Así de caldeado está el ambiente electoral en EEUU, que se prepara para celebrar elecciones en los estados de Kentucky y Oregón, en la que supone ya la recta final del largo y reñido proceso de primarias demócratas, que concluye el 3 de junio. Las apuestas indican que Obama parte como favorito en Oregón, mientras que Clinton le lleva la delantera en Kentucky.
El senador por Illinois aseguró este fin de semana que su previsible triunfo en Oregón consolidaría su liderazgo por la candidatura presidencial demócrata. El progresista estado del noroeste del país, donde los republicanos son una especie en vías de extinción, enviará 52 delegados a la convención del Partido Demócrata que se celebrará en agosto en Denver (Colorado).
Deciden los "superdelegados"
Obama necesita sólo 17 delegados más para asegurar la mayoría de delegados electos, pero el senador no conseguiría todavía los 2.025 delegados para alcanzar la candidatura. Para ello necesita el apoyo de más "superdelegados", un selecto club de casi 800 personas integrado por personalidades del partido y funcionarios electos, de los que más de 200 aún no han hecho público su voto.
Obama cree que la elite del partido necesitará refrendar la voluntad expresada por el pueblo en las urnas. "Estamos listos para alcanzar un gran hito" aseguran los responsables de su campaña que auguran que "cuando se cuenten los votos en Oregón y Kentucky podremos asegurar una mayoría de delegados elegidos por los votantes". Esa mayoría enviaría "un mensaje inequívoco", el de que "el pueblo se ha pronunciado y está listo para un cambio".
Clinton sigue en la lucha
La campaña de Hillary Clinton, que se espera gane por cómoda mayoría en Kentucky, ha aconsejado a Obama no apresurarse a la hora de declarar "misión cumplida", una alusión al eslogan utilizado por la Casa Blanca en mayo del 2003 para declarar una victoria en Irak que no llegó a materializarse. Según la ex primera dama estadounidense, ateniéndose a las reglas del Comité Nacional Demócrata no hay ningún escenario que permita a Obama proclamarse victorioso mañana.
El problema, explica la campaña de Clinton, es que Obama no tendrá 2.210 delegados. La senadora por Nueva York incluye en sus cálculos los delegados de Florida y Michigan, estados penalizados por el partido sin poder enviar delegados a la convención tras su decisión de adelantar la fecha de sus primarias.
Clinton seguirá peleando con uñas y dientes por alzarse con una candidatura que se le presenta esquiva, según un comunicado de los responsables de su campaña. "Mientras que Obama se declara de forma errónea el candidato, la senadora Clinton seguirá (...) haciendo campaña por cada voto (...) y defendiendo el argumento de que es la mejor candidata para luchar contra (el candidato republicano)
John McCain y ser nuestra próxima presidenta".