
De 27 premiados elegidos en la historia de la Fundación sólo cuatro son escultores y otros cuatro pintores, el resto está copado por músicos, arquitectos, cineastas, cantantes y bailarinas. «Son todos grandes representantes del mundo de la creación. Acabo de conocer el hotel de Ghery en La Rioja y si eso no es arte...», dice, apostillando inmediatamente, «creo que, de momento, la proporción es perfecta».
Lo que ya no es tan equilibrado, según el presidente del jurado, es la presencia de músicos en las candidaturas de este año (14 entre 26). «Llama la atención y tiene que ser síntoma de algo».





